Cementerios culturales en Europa
Sobre este episodio
Durante siglos los cementerios eran lugares tenebrosos que siempre se evitaban y que solo se visitaban por obligación. Poco a poco, se han convertido lugares turísticos, por el interés artístico de algunas de sus tumbas, por que en los mausoleos hay auténticas obras de arte o por conocer algunos de los epitafios más «originales» de sus moradores. Europa también presenta una gran riqueza cultural del «otro mundo». El arte funerario tiene cada vez más adeptos. Incluso el Consejo de Europa tiene un itinerario cultural. Cada vez es más importante el número de turistas que no solo visitan las ciudades europeas, sino que incluyen en su programa de visitas, un tiempo para introducirse en el mundo de los cementerios. Ciudades como París, Barcelona, Madrid o Praga, tienen «enterrados» en artísticos panteones algunos de sus próceres más destacados. No llegan a la masificación de las tumbas de estrellas del rock como Elvis Presley o Michel Jackson, pero también tienen su público. Europa tiene unos 179 cementerios de características excepcionales para disfrutar del arte funerario. Algunos tan importantes e impresionantes como el de Montmartre en París, Praga, Estocolmo, Bolonia, San Sebastián, Podgorze en Cracovia... Significan una herencia cultural incalculable. La mayoría de ellos se han convertido en auténticos museos al aire libre o en un espacio urbano inmerso en la ciudad. La ruta de los cementerios en España pasa por el modernista de Lloret de Mar; San Amaro de la Coruña; Nuestra Señora de la Salud, de Córdoba; el inglés de Málaga; el de los Capuchinos de Mataró; el de Valencia; Sant Antoni Abat, de Alcoy; el de San Sebastián en la localidad barcelonesa de Sitges; San Froilán en Lugo; Ciriego en Santander; la Almudena de Madrid, Poblenou y Montjuïc de Barcelona; el de Reus; la Carriona de Avilés; el de la ciudad de Bilbao, el Polloe de San Sebastián,o el de Igualada.