La reina a la que no dejaron reinar
Sobre este episodio
Tenía 29 años cuando Juana entró en el Palacio de Tordesillas, creyendo que era una etapa mas en su camino a Granada. Lo que no sabía es que nunca saldría de allí Durante cuarenta y seis años, su padre primero y su hijo después la mantuvieron encerrada entre esas paredes. Sin poder gobernar el reino que era suyo por derecho. Mirando siempre el mismo río. Su hijo Carlos gobernó el imperio más grande del mundo usando su nombre en todos los documentos oficiales. Reina en el papel. Prisionera en la realidad. Los Comuneros la reconocieron como soberana legítima. Fue su última oportunidad. No bastó. Murió el Viernes Santo de 1555. Sola. Con setenta y seis años. Sin ninguno de sus hijos a su lado. ¿Estaba loca? Felipe V croaba como una rana ante sus ministros y lo llamaron el Animoso. A Juana la llamaron la Loca. La diferencia no estaba en los síntomas. Estaba en que a ella convenía apartarla del poder.