No digas que fue sin culpa
Sobre este episodio
En este episodio del devocional reflexionamos sobre Levítico 4:2. El pasaje introduce el sacrificio por el pecado cometido inadvertidamente, mostrando que Dios toma en serio las transgresiones incluso cuando no somos conscientes de ellas. Esto cambia nuestra perspectiva: el pecado no se mide por nuestra intención, sino por el carácter santo de Dios. La provisión divina, primero en la ofrenda del Antiguo Testamento y ahora en el sacrificio perfecto de Cristo, cubre la totalidad de nuestra falta, incluyendo lo que ni siquiera logramos ver en nosotros mismos. Este devocional es una producción de la Iglesia Bíblica Soberana Gracia en Santa Marta, Colombia.