¿En qué momento dejamos de jugar?
Sobre este episodio
Cuando éramos niños no necesitábamos una razón para jugar. Lo hacíamos porque sí. Pero, al crecer, empezamos a creer que todo debía ser útil, productivo o tener un propósito. En este episodio hablamos de cómo el juego va mucho más allá del entretenimiento: despierta la creatividad, fortalece nuestras relaciones, nos ayuda a vivir con más presencia y nos recuerda la importancia del humor, la curiosidad y la espontaneidad. También reflexionamos sobre lo mucho que podemos aprender observando a los niños, por qué el juego nos hace más flexibles frente a la vida y cómo, muchas veces, las conexiones más profundas nacen cuando simplemente nos permitimos disfrutar. Quizá madurar nunca significó dejar de jugar. Quizá solo olvidamos que hacerlo también es una forma de vivir plenamente. Porque sí: tu vida, la diseñas tú. Puedes encontrarnos en Instagram: @tuvidatudiseno Alejandra: @hoggstogrow Marlene: @serenamentevivir