258 Agitado, no removido. Discreto, no invisible
Sobre este episodio
¿Y si tu discreción te estuviera costando el puesto que mereces? Todo empieza en una casa junto al mar, en Jamaica, donde un escritor teclea a un espía que pide su copa sin levantar la voz. Setenta años después, su frase sigue viva. El personaje tenía criterio, lo decía a su manera y nadie le pidió que lo repitiera. ¿Qué tiene que ver con tu carrera? Más de lo que imaginas. Hoy hablo de la confusión más cara entre directivos: creer que ser discreto es lo mismo que ser invisible. Según el modelo PIE de Harvey Coleman, el rendimiento pesa un 10% en tu reconocimiento. Solo un 10%. Y la solución tampoco pasa por el autobombo. Lo que te llevas en quince minutos: 1. Cómo distinguir agitar de remover, con un ejemplo español de dirección sin ruido. 2. Por qué el silencio de un directivo se lee como desinterés y no como prudencia. 3. Qué hizo Jeff Bezos con las diapositivas y qué puedes copiar mañana mismo. 4. Cómo mostrar tu trabajo sin parecer presuntuoso. 5. Qué lugar le queda a tu criterio en tiempos de IA. Además, una tarea para esta semana que cabe en un párrafo y no te llevará más de diez minutos. Y una pregunta que quizá te incomode: ¿qué sabe tu comité de lo que de verdad piensas? Dale al play. Nada más. Y nada menos. Versión escrita https://guillemrecolons.com/agitado-no-removido-discreto-no-invisible/