Natalia Cura: "Tengo las pruebas de que a Valentino me lo mataron"
Sobre este episodio
Su bebé, nacido con síndrome de Down, tenía cuatro meses cuando expiró el 20 de febrero de 2024 en el Hospital de Niños de San Miguel de Tucumán. Ella atribuye el deceso a una cirugía cardiológica intempestiva realizada en condiciones irregulares por personal sin habilitación. Acusa a Luis Medina Ruiz, ministro de salud provincial, de encubrimiento. «Hace un mes fui hasta el kiosco a comprar; ahí me encuentro a una mujer que me dijo que me conocía, me dijo vos sos la mamá de Valentino, yo soy Lorena Cárdenas, la jefa de Enfermería; es quien recibió a mi hijo ese día y quien lo preparó para que esas personas lo mataran; esto sucedió en un kiosco lleno de gente, con cámaras y todo; le dije sé quién sos, vos recibiste a mi hijo y sabés perfectamente que me lo mataron; ella me lo reconoció, me dijo sí, yo sé que lo mataron y se largó a llorar delante de las otras personas; me dijo ahora me quieren dejar sin trabajo». Aunque carece de experiencia judicial, Natalia Verónica Cura se ha convertido, con dolor indescriptible y obligada por las circunstancias, en la principal denunciante e investigadora del drama de su bebé. Ha identificado a presuntos sospechosos y encubridores, y recogido evidencia con la esperanza de un juicio que examine el hecho como homicidio por mala praxis médica. El pequeño Valentino Giuliano, nacido con síndrome de Down, tenía cuatro meses cuando expiró el 20 de febrero de 2024 en el Hospital de Niños de San Miguel de Tucumán. «Le dije que me ayudara con la causa de mi hijo, que yo la iba a ayudar a ella», continúa su relato de la anécdota; «me puse a hablar por chat, le saqué obviamente captura a cada chat y los quiero usar como evidencia; hace dos domingos, esta mujer vino a casa a las seis y media de la mañana; estaba alcoholizada, creo que tenía un arma; voy a hacer la denuncia; no sé qué se le pudo pasar por la cabeza; yo creo que es remordimiento de conciencia al saber lo que le hicieron a mi hijo; todo el mundo sabe lo que le hicieron a mi hijo y ninguno se anima a hablar».