La fe de Josué
Sobre este episodio
La Palabra dice que, durante los 40 años que los israelitas estuvieron vagando por el desierto, para llegar a la tierra prometida, el joven Josué nunca se apartó de Moisés, y le sirvió siempre. Él confiaba en Dios, y en el legislador de su pueblo, y le fue leal. Moisés era su mentor. Dios se fijó en Josué desde siempre, y ordenó a Moisés ungirlo y prepararlo para que un día pudiera guíar a su pueblo finalmente a la tierra prometida. Hoy, podemos aprender de Josué que un joven siempre debe tener un mentor, para no cometer muchos errores, pero también los jóvenes deben ser humildes y enseñables. Los adultos debemos tratar de entender y guiar a las nuevas generaciones, de manera que estos se sientan seguros y amados, sabiendo que los valores cristianos no son negociables