La única felicidad duradera
Sobre este episodio
El gozo que nace de la comunión con Jesús permanece para siempre. Su resurrección garantiza que nunca seremos separados de Él, y nada podrá quitarnos ese gozo.
El gozo que nace de la comunión con Jesús permanece para siempre. Su resurrección garantiza que nunca seremos separados de Él, y nada podrá quitarnos ese gozo.