Postrémonos Ante Su Presencia
Sobre este episodio
Al recibir a Cristo, obtenemos la vida Zoe —la vida abundante de Dios—que nos capacita para adorarlo por Su santidad. Adorar y postrarse implica una actitud de humillación, reverencia y sumisión absoluta, donde sujetamos nuestro espíritu, alma y cuerpo a la autoridad divina, dispuestos no solo a oír Su voz, sino a obedecerla.