El Servicio Y La Alabanza
Sobre este episodio
El Salmo 100 nos enseña a activar la presencia de Dios en nuestras vidas a través del servicio ( abad ) y la alabanza ( tehillah ). Dios ama la prosperidad de Sus siervos y no es como un amo terrenal, pues busca el bienestar de quienes lo adoran. Al servirle y cantarle con regocijo, reconocemos Su bondad eterna