Desenmaacarando la "pre-existancia" Según el hno David Bernard
Sobre este episodio
Muchos pasajes de las Escrituras hacen referencia a la existencia de Jesús antes del comienzo de Su vida humana. Sin embargo, la Biblia no nos enseña que Él existía aparte y fuera del Padre. Al contrario, en Su deidad Él es el Padre y el Creador. El Espíritu de Jesús existía por toda la eternidad porque Él es Dios Mismo. Sin embargo, la humanidad de Jesús no existía antes de la encarnación, excepto como un plan en la mente de Dios. Por tanto, podemos decir que el Espíritu de Jesús existía antes de la encarnación, pero no podemos decir que el Hijo existía antes de la encarnación en ningún sentido sustancial. Juan 1:1, 14 es un buen resúmen de la enseñanza en cuanto a la preexistencia de Jesús: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios . . . y aquel Verbo fue hecho carne . . .” Es decir, Jesús existía por toda la eternidad como Dios. El plan futuro del Hijo de Dios existía con Dios desde el principio—como una idea en la mente de Dios. Finalmente, aquel Verbo se con- virtió en carne—como la extensión de Dios Padre en la forma de un ser humano. Apliquemos estos conceptos a los varios versículos de Escritura que hablan de la preexistencia de Cristo. Nosotros podemos comprender que Juan 8:58 (“Antes que Abraham fuese, yo soy.”) es una referencia a la preex- istencia de Jesús como el Dios del Antiguo Testamento. Podemos comprender Juan 6:62 (“¿Pués qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero?”) de la misma manera, cuando Jesús usa la frase “hijo del hom- bre” como el equivalente de “yo” o de “mí” más bien que enfatizar Su humanidad. En Juan 16:28 Jesús dijo, “Salí del Padre.” Esto, también, se refiere a Su preexistencia como Dios. La naturaleza divina de Jesús era Dios Padre, entonces el Cristo con dos naturalezas podría decir, “Salí del Padre.” Esta declaración puede también describir al Verbo, el plan que existía en la mente de Dios, haciéndose carne, y siendo enviado al mundo. En Juan 17:5 Jesús oró, “Ahora pues, Padre, glorifí- came tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.” Una vez más Jesús habló de gloria que El tenía como Dios en el principio y la gloria 179que el Hijo tenía en el plan y la mente de Dios. No podría significar que Jesús preexistía con gloria como el Hijo. Jesús estuvo orando, así que El debe haber estado hablando como hombre y no como Dios. Sabemos que la humanidad no preexistía la encarnación, entonces Jesús estuvo hablando de la gloria que el Hijo tenía en el plan de Dios desde el principio. El hno David Bernard establece una distinción clara entre: El Espíritu/Dios/Verbo de Jesús: Que preexistió eternamente. La Humanidad de Jesús/El Hijo (en un sentido sustancial): Que no preexistió, sino que fue parte del plan divino y se materializó en la Encarnación. En resumen, la preexistencia de Jesús es entendida como su existencia eterna y divina como Dios, el Verbo, quien no estuvo separado del Padre. Su humanidad, sin embargo, no preexistió, sino que fue un plan divino que se manifestó en la encarnación, cuando el Verbo (la mente de Dios) se hizo carne.