Santa Úrsula y compañeros mártires
Sobre este episodio
Lo que iban a ser unos desposorios, terminó siendo un momento de dar Gloria a Dios derramando la sangre. Hoy celebramos a Santa Úrsula y sus compañeras mártires. Su vida discurre en torno al siglo IV. Forma parte de una dinastía noble impregnada de paganismo. Pero su corazón se verá inmerso en la Luz de Cristo y se convierte al Señor Jesús. Cuando su padre, el rey de Bretaña, promete a su hija en matrimonio a un alto noble de ese país se cierne un peligro sobre ella. Al ver que su prometido era pagano y ella cristiana, solicitó a su padre permiso para peregrinar a Roma antes de los desposorios, en un espacio de tres años. La idea era evadirse del peligro para sentir la protección de Dios. Una vez en Roma fue a ver al Papa Siricio al que comunicó su deseo de consagrarse a Dios y no tomar matrimonio nunca. El Pontífice le otorgó su Bendición. La situación va a cambiar para dar Gloria a Dios de otra manera. Con ella fueron otras diez compañeras más quienes, al regresar de la Ciudad Eterna, entraron en Colonia (Alemania), donde cayeron en poder de los bárbaros. La ideas de ellos era tomarles por esposas. Cuando Santa Úrsula y su séquito alegan su condición de cristianas, son condenadas a morir, sufriendo multitud de suplicios a causa de su Fe en Cristo Jesús. Ella se manifestó muy contenta por su amor al Señor y padecer por Él. Al fin le traspasa una lanza que le tiró Atila, rey de los Hunos.