San Antonio María Claret
Sobre este episodio
La Fe viva del Santo de este día le hace asumir todo desde la Divina Providencia. Hoy celebramos al Padre Claret misionero infatigable del Evangelio. El pueblo de Sallent, en Barcelona, en el año 1807 sería el lugar de nacimiento de este hombre. Su infancia se desarrollo en el seno de una familia de tejedores. De ellos aprendió a amar al Señor y a La Virgen. También vivió entre libros de espiritualidad que le acercaron a la vida consagrada. Por eso intenta entrar en varias congregaciones, pero no se verá entre ellas. Al final entra en el Seminario Diocesano de Vic donde se ordena sacerdote y va a su pueblo natal. Después realiza una gran labor misionera en las Islas Canarias. Las gentes de allí le tenían tal devoción que le llamaban “el Padrito”. Poco más de un año estaría allí con una labor intensa hasta que es designado arzobispo de Cuba. En aquel lugar tuvo que hacer frente al drama de la esclavitud y la trata. Algún tiempo después, la reina que le había propuesto como arzobispo en tierras cubanas, le reclama en Palacio para que sea su confesor. Es una oportunidad para predicar, pero también es la época de la calumnia y la incomprensión hacia la reina que va al destierro. Claret también sufre, pero lo vive con fervor sobrenatural. Fundador de los Hijos del Inmaculado Corazón de María y co-fundador de las Misioneras Claretianas en tierras cubanas, tomó parte en el Concilio Vaticano I. San Antonio María Claret muere en el año 1870.