San Frutos de Segovia
Sobre este episodio
Hoy, Domingo XXX del Tiempo Ordinario, el Pasaje del Evangelio nos sitúa a unos escribas y fariseos que no se dan por vencidos y quieren de nuevo pillar al Maestro más veladamente. Le envían a uno de ellos muy educado que le pregunta por el Mandamiento Principal de la Ley. El Señor no se deja atrapar. La respuesta es la que ellos conocen que es amar a Dios sobre todas las cosas. Pero hay una Novedad. Que el Segundo es amar al prójimo como a uno mismo por Él y es semejante al Primero. Así definitivamente le dejan de molestar porque siempre les da una lección. Y en ese amor y desprendimiento vivió el Santo de este día. Hoy celebramos a San Frutos. Su nacimiento se sitúa en Segovia (España) en el año 642 en el seno de una familia rica, que tuvo, además, otros dos hijos: Valentín y Engracia. Al morir sus padres, siendo ellos todavía muy jóvenes, heredan una gran fortuna. Pero Frutos persuade a sus hermanos para venderlo todo y vivir en la pobreza en consonancia con la Fe en la que han sido formados. Así dejan la capital segoviana para vivir en tres ermitas a orillas del río Duratón. De esta manera favorecen un mayor trato con el Señor cada uno de ellos. Pero en estas circunstancias, surge la invasión musulmana, y Valentín y Engracia, mueren mártires. Frutos ayuda a los cristianos que sufren la persecución. San Frutos muere hacia el año 715 y es el Patrón Principal de Segovia.