Manuel Pinilla y su IA para médicos: "Un motor que trae información en tiempo real para que no se te pase nada"
Sobre este episodio
Una startup española está desarrollando una especie de 'Pepito Grillo' para los médicos. Se trata de Medsys AI, una compañía que ha creado un asistente con inteligencia artificial que ofrece una segunda opinión al doctor durante la consulta. Su cofundador, Manuel Pinilla, ha explicado el proyecto en el programa 'Lo que viene' de COPE, donde ha detallado cómo esta herramienta puede sugerir preguntas clave o enfermedades a descartar. La idea de Pinilla nace de una doble inspiración. Por un lado, su trayectoria profesional en el ámbito de la inteligencia artificial generativa, y por otro, su entorno familiar, al ser hijo, nieto y hermano de médicos. Ha recordado cómo su padre, en ocasiones, "no sabía por dónde iban los problemas del paciente" y cómo ganaba tiempo para razonar, una situación que le hizo pensar en el potencial de una herramienta de apoyo. El cofundador de Medsys AI vio claro el potencial de la tecnología. "Éramos conscientes de que esos modelos de inteligencia artificial generativa cada vez iban a tener más y más capacidades, y en algún momento incluso iban a superar a las de los humanos, y dijimos, '¿y cómo no vamos a llevarle esto a un médico?'. Si mi padre hubiera tenido en ese momento una herramienta que le hubiera acompañado, [...] a lo mejor hubiera pasado esa prueba mejor", ha reflexionado. El sistema funciona como una aplicación web que se activa durante la visita del paciente. A través de un micrófono, escucha la conversación entre el profesional sanitario y el enfermo, permitiendo al médico añadir también notas de forma manual si lo considera necesario. Una vez en marcha, el sistema evalúa en tiempo real todo lo que se dice en la consulta. La información se cruza con un extenso corpus documental que incluye guías de práctica clínica, que es el conocimiento ya asentado y validado por colegios profesionales y asociaciones de especialistas. A partir de ahí, la inteligencia artificial comienza a presentar propuestas en pantalla para el médico. Primero, sugiere preguntas y exploraciones para completar la información sobre el caso. "Y en segundo lugar, cuando ya va teniendo información suficiente, empieza a mostrarle posibles diagnósticos que son compatibles con el cuadro que presenta el paciente", ha explicado Pinilla. El médico tiene el asistente de forma pasiva en su consulta y puede ignorarlo en casos obvios. Sin embargo, en situaciones de duda, puede echar un vistazo a las sugerencias para incorporarlas a su mapa mental. Según Manuel Pinilla, "la idea es un motor para traer información en tiempo real al médico y poder hacer que no se le pase nada". La implementación de esta tecnología es muy sencilla, ya que solo requiere de una conexión a Internet y un micrófono, que puede ser el del propio ordenador. Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de ensayo clínico, por lo que los pacientes que participan prestan su consentimiento explícito para que la conversación sea analizada. El potencial de este tipo de herramientas ya se ha visto en casos reales, como el ocurrido en Estados Unidos con una niña que llevaba meses sin un diagnóstico preciso. Su madre introdujo los informes médicos en ChatGPT y, aunque no le dio un diagnóstico, sí le ofreció una pista clave que llevó a los médicos a identificar que padecía una inmunodeficiencia variable común.