El Pan de los Hijos: Liberación Demoníaca
Sobre este episodio
«En la Escritura encontramos un pasaje que es muy importante para nuestra vida espiritual. La Palabra del Señor relata que nuestro Señor Jesús de Nazareth estaba a la región de Tiro y de Sidón, en una casa. Fue cuando una mujer sirofenicia le pidió que echara fuera un demonio que atormentaba a su hija, y se postró a sus pies. Al igual que la hija de esa mujer, la humanidad en este tiempo está siendo gravemente atormentada por espíritus demoníacos inmundos. Porque detrás de todo lo que tú puedes llamar “pecado” están operando espíritus inmundos, inmundicia espiritual; los espíritus inmundos operan en la persona que peca. La mujer sirofenicia de este relato sabía de la existencia de demonios, había tenido que recibir enseñanza de alguna forma sobre la existencia de ellos. Y también ahora el mundo tiene que saber contra quienes está luchando, el mundo tiene que saber lo que dice la Biblia, las Escrituras acerca de estos seres demoníacos que atormentan a tantas vidas. Es el tiempo de desenmascarar a Satanás y sus demonios, es el tiempo de quitar el velo que tapa los ojos de las personas; porque Satanás se ha encargado de enseñarles que él y los espíritus inmundos no existen, contraviniendo la Palabra de Dios. La Palabra de Dios habla de Satanás y de espíritus inmundos porque es verdad su existencia. Este último tiempo que estamos viviendo, una cantidad enorme de vidas necesitan escuchar y conocer a Jesús de Nazareth que tiene el Poder de salvar, sustentar, libertar y echar fuera demonios; se acercarán a la iglesia de Cristo, a los redimidos con la sangre del Cordero, y orando éstos, muchas vidas podrán ser libertadas de espíritus demoníacos que los sojuzgan. La Palabra relata que cuando la mujer rogó al Señor Jesús que echase fuera al demonio de su hija, el Señor contestó: “Deja primero que se sacien los hijos, porque no está bien tomar el Pan de los hijos y echarlo a perrillos”. La comida de la cual Jesús estaba hablando es solamente para los hijos; conforme a lo que Jesús le decía era el Pan de los hijos. La mujer le hablaba de liberación, y Jesús le hablaba del Pan de los hijos de Dios. ¿Qué es el Pan de los hijos de Dios? El Pan de los hijos de Dios es la descontaminación demoníaca, el Pan de los hijos de Dios es la liberación de espíritus demoníacos que sojuzgan a la persona cuando ésta vive en inmundicia, por eso son llamados “espíritus inmundos”. Tenemos un Jesús Verdadero y Misericordioso que es el Pan de Vida. Él dijo: “Yo Soy el Pan de Vida”; y ese Pan de vida es Jesucristo, es el Verbo de Vida, es la Palabra de Vida, es la Palabra Viviente. Jesús de Nazareth mismo obró en ese momento y dijo: “Por esta Palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija”. Y por esa Palabra el demonio tuvo que salir y abandonar al ser humano que estaba sojuzgando. El Poder de la Palabra en Cristo Jesús puede liberar cautivos de demonios, puede echar fuera demonios de las personas contaminadas. Nosotros, como iglesia del Señor, como el cuerpo de Cristo, podemos liberar a los atormentados del diablo, aquellas personas que están gravemente atormentadas por seres demoníacos. Jesús vino a destruir las obras del diablo, y todos nosotros tenemos la autoridad, tenemos la función, tenemos la potestad de destruir esas obras del diablo en el nombre de Jesús de Nazareth». Pr. Ricardo Claure Peñaloza PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES