Los Verdugos y las Raíces de Amargura
Sobre este episodio
“Es necesario que ahora dispongas todo tu ser y toda tu atención para poder recibir esta Palabra. Es el Dios Viviente que quiere hablarte. El Dios de Israel, Aquel que creó los cielos y la tierra, es Aquel que quiere hoy hablar directamente a tu vida y hacerte recuerdo de algunos aspectos que has descuidado en tu vida espiritual, hacerte recuerdo de aquellas cosas que están escritas para crecimiento espiritual, para edificarnos, a fin de poder lograr el objetivo de llegar a la estatura y la plenitud de Jesucristo en nuestras vidas. Hay un Reino celestial del cual tú formas parte, del cual tú eres ciudadano. Un Reino que está gobernado por leyes espirituales específicas que tú debes tomar en cuenta, recordar ahora y reconocer en tu vida. Ese Reino de los cielos tiene un Rey, y es Rey de reyes y Señor de señores, es Jesús de Nazareth en tu vida; y ese Rey ha decidido hoy hacerte recuerdo, o en su caso, hacerte conocer por primera vez que quiere hacer cuentas contigo de lo que está aconteciendo en tu vida, de lo que estás haciendo en esta tierra, porque tú que eres siervo de Él, eres sierva de Él, habiéndote Él comprado por precio. A pesar de que Él te ha perdonado toda aquella deuda que tenías con Él a causa de tus innumerables pecados y maldades, tú ahora no quieres perdonar a los que te dañaron. Muchos endurecen su corazón a causa de las raíces de amargura y pierden la paz. Las raíces de amargura impiden el crecimiento en la santidad del Señor porque están en el corazón. Así como las raíces de los árboles penetran en la tierra y escarban, y se meten, y se hacen cada vez más gruesas, ¡y más fuertes!, ¡inclusive pueden tumbar paredes!, ¡pueden hacer abrir la tierra!, ¡pueden tumbar casas!; de la misma forma, las raíces espirituales de amargura ¡destruyen el corazón!, ¡destruyen el corazón del alma! Y eso es lo que pasa cuando tú no perdonas de todo corazón. Las raíces de amargura hacen que dejes de alcanzar la Gracia de Dios, no hay Gracia de Dios en tu vida espiritual, es estorbada y muchos son contaminados. Y eso trae enojo al Señor, trae también tristeza al Reino. Por eso ahora el Señor está haciendo este llamado para que tú puedas arrepentirte y gracias al Poder de Jesús de Nazareth puedas perdonar”. Pr. Ricardo Claure P. PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES