Tregua, patentes y energía: el poder no está donde el mercado mira
Sobre este episodio
El siglo de los peajes El mercado leyó la jornada como una colección de alivios: tregua comercial extendida, reglas claras para las stablecoins, un banco central mexicano en pausa. Esa lectura es cómoda y equivocada. Lo que vi fue otra cosa: el poder migrando hacia quien controla un paso obligado. Pekín con sus tierras raras, Qualcomm con sus patentes, la Fed decidiendo qué respalda un dólar digital, Google buscando energía fuera del planeta porque en tierra ya no alcanza. La calma es superficial y la concentración de palanca es profunda. Lo que nadie tiene en precio todavía es que, en esta década, el retorno de largo plazo lo capturan los dueños de los cuellos de botella, no quienes dependen de ellos. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Una bienvenida histórica en Washington que revela más de lo que su anfitrión quisiera. * Apple intentó liberarse de un proveedor y descubrió que nunca fue solo un proveedor. * Google mira al cielo buscando lo que en tierra ya no consigue, la Fed decide qué puede sostener a un dólar digital y Banxico toma distancia. * Por qué tus mejores argumentos casi nunca convencen a nadie. La alfombra roja también se cobra Estados Unidos y China acordaron extender dos meses su tregua comercial, con una nueva fecha límite el 10 de enero, justo cuando Xi Jinping aterrizaba cerca de Washington para su primera visita de Estado en once años. Trump lo recibió en persona en la pista de la Base Conjunta Andrews, algo que ningún presidente estadounidense había hecho con un líder extranjero, fuera del papa, desde que Kennedy saludó a Macmillan en 1962. El propio Scott Bessent reconoció que no sabe si habrá un acuerdo más amplio. El mercado leyó cordialidad. Yo leo asimetría. Xi llega después de haber usado el dominio chino sobre las tierras raras para arrancarle concesiones a Trump durante la guerra arancelaria del año pasado. Trump, en cambio, llega con una lista de pendientes: compras agrícolas, aviones y un canal de diálogo sobre inteligencia artificial. Julian Gewirtz, de la Universidad de Columbia, lo resumió bien al señalar que la visita de Estado solía ser la moneda de cambio de Washington y que la dinámica parece haberse invertido. Ni siquiera viaja una comitiva de ejecutivos chinos que permita presumir grandes contratos. He estado en suficientes negociaciones para saber que quien regala la escenografía antes de sentarse suele regalar algo más después. Lo que el mercado todavía no tiene en precio es que una tregua renovada cada pocos meses no es paz: es un calendario. Convierte los aranceles en una opción que Pekín puede ejercer cuando le convenga, mientras las fricciones de fondo siguen intactas, desde Taiwán hasta las piezas de aviones F-35 desviadas a Hong Kong que el gobierno chino terminó incautando. Para el inversionista de largo plazo, la prima de riesgo sobre las cadenas que dependen de insumos chinos no desapareció con la foto en la pista. Solo se mudó a enero. La tregua no elimina el riesgo, le pone fecha de vencimiento. Y esa fecha la administra quien controla los insumos. Un cobrador que no necesita vender chips El mercado lleva años mirando a Qualcomm como un proveedor de hardware a punto de perder a su mejor cliente. Apple compró el negocio de módems de Intel y comenzó a migrar hacia sus propios chips celulares C1. La conclusión parecía obvia: cuando el iPhone deje de usar silicio de Qualcomm, se acaba la relación. La renovación del acuerdo global de licencias de patentes entre ambas, vigente a partir del 1 de abril de 2027, desmonta esa lectura. Qualcomm posee patentes fundamentales para la conectividad celular moderna, así que Apple puede fabricar su propio chip, pero no puede fabricar su propio estándar. Ya lo intentó por la vía dura: en 2017 demandó a Qualcomm por regalías que consideraba excesivas y dos años de pleito terminaron en un acuerdo en 2019. La historia se repite ahora sin tribunales. Construyendo productos financieros aprendí que un cliente puede cambiar de proveedor en casi todo, excepto en la infraestructura que no controla. Ahí vive el verdadero poder de fijar precios. La acción subió apenas 0.2% en una jornada en que el Nasdaq 100 caía, y esa reacción tibia revela que el mercado todavía no separa los dos negocios: el de vender chips, expuesto a la sustitución, y el de cobrar por usar un idioma que nadie más puede hablar. Para el inversionista de largo plazo, la pregunta relevante sobre Qualcomm no es cuántos chips le compra Apple, sino cuánto tiempo más nadie podrá conectarse sin pagarle. Es la energía solar que, según Google, podría generar un satélite en órbita terrestre baja frente a paneles instalados en tierra. El cuello de botella de la inteligencia artificial ya no es el silicio, sino el kilovatio y el permiso. Cuando una empresa prefiere subir sus chips al espacio antes que pelear por terrenos y redes eléctricas, el activo escaso deja de ser la tecnología y pasa a ser la infraestructura física que la alimenta. La nube encontró un atajo sobre la atmósfera Google lanzó el Proyecto Suncatcher y prepara un satélite prototipo con sus TPUs Trillium para la misión Transporter-18 de SpaceX, en alianza con Planet Labs. En pruebas en tierra, sus chips resistieron una dosis de radiación superior a la de un ciclo orbital típico de cinco años, aunque el espacio real sigue siendo la prueba definitiva. La segunda prueba, con varios satélites interconectados, llega en 2027, el mismo horizonte en que SpaceX planea producir en masa satélites habilitados con IA desde su fábrica en Bastrop, Texas. Lo que importa: la carrera por el cómputo ya no se libra solo por terrenos y subestaciones. Quien resuelva el enfriamiento sin aire abrirá una categoría de infraestructura que todavía nadie modela. El dólar digital entra por la puerta del banco La Reserva Federal propuso que los emisores bajo su supervisión respalden por completo sus stablecoins de pago con activos líquidos de alta calidad, principalmente letras del Tesoro de corto plazo, con requisitos de capital y la prohibición de pagar rendimiento solo por mantener el token. El reloj corre: la Ley GENIUS exige cumplimiento a más tardar en enero de 2027 y las propuestas abren 60 días de comentarios públicos. Pasé años esperando que la regulación dejara de ser amenaza y se volviera arquitectura. Llegó. Lo que importa: sin rendimiento, la stablecoin compite como riel de pagos y no como ahorro, y sus emisores se vuelven compradores estructurales de deuda estadounidense de corto plazo. Banxico decidió leer su propio termómetro La Junta de Gobierno mantuvo por unanimidad la tasa en 6.50%, su cuarta pausa consecutiva. El argumento pesa más que el número: el banco central reconoció que México y Estados Unidos atraviesan etapas distintas del ciclo económico y que en México no hay presiones de demanda. Recortó su previsión de inflación general para el tercer trimestre, ajustó ligeramente al alza la subyacente y sigue viendo la convergencia a la meta hasta el cuarto trimestre de 2027. Entre los riesgos al alza anotó, sin rodeos, la depreciación del peso. Lo que importa: una política monetaria desacoplada protege el crecimiento, pero traslada el ajuste al tipo de cambio. El peso se convierte en la válvula de presión. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido Nadie recuerda tus diapositivas Durante años creí que convencer era cuestión de tener razón. Llegaba a cada conversación importante con los mejores argumentos y salía sin haber movido a nadie. Karen Eber, consultora de liderazgo, lo explica en una charla TED que vale la pena: quienes se ganan la confianza no solo presentan datos, también cuentan historias, porque una historia genera empatía y empuja a actuar donde un argumento apenas informa. Hoy lo noto en mis relaciones, con mis amigos, en cualquier diálogo que importa. Nadie cambia porque le demostraste algo. Cambia porque se sintió visto en lo que contaste. Esta semana, en lugar de explicar, cuenta. Ve el video completo aquí → El oro divide a la mesa, México frena su crecimiento, Bitcoin se vuelve Panini Bitcoin supera la barrera psicológica de los $85,000 en un rally impulsado por liquidez pura, mientras la falta de marco regulatorio tras el freno al Clarity Act lleva a Jorge Combe a calificar el fenómeno actual como una fiebre de "tarjetas Panini". En este episodio de Skin in the Game , cuatro gestores que arriesgan su propio capital analizan las grietas de este impulso, contrastan el refugio del oro frente al dinamismo de la bolsa y desmenuzan las métricas reales de tokenización en Solana y Ethereum. Además, ajustan sus estrategias ante los supuestos fiscales y macroeconómicos del Paquete Económico 2027 presentado por Hacienda. Mira el episodio completo en Youtube o escúchalo por Spotify Mañana El error que casi todos cometemos al confundir tranquilidad con seguridad, y por qué suele salir tan caro. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com