Likute Moharan #5 — Maljut: ser el reflejo de la luz de Hashem, como David HaMelej
Sobre este episodio
Esta clase contrapone dos figuras: el "pobre y sabio" , que es el maljut de la kedushá, y el "rey viejo y necio" , que es el maljut de la sitrá ajará. Nosotros somos el reinado que refleja la luz de Hashem en el mundo, como la luna refleja al sol. Puntos principales: El maljut no tiene nada propio: todo lo que tiene lo recibe; por eso su fuerza está en la humildad. Tu neshamá fue creada antes que tú: Hashem tomó una parte de Su luz para que repare una falta específica del mundo. "Avraham, Avraham": el de abajo llegó a ser idéntico al de arriba — esa es la vida lograda. Rendirse en el buen sentido: soltar expectativas y aceptar que el lugar donde estás es donde Su luz se expresa al máximo. El hijo en la empresa del padre: hoy obedeces sin entender, mañana entiendes cuánta razón tenía — y en el Olam HaBá todo será agradecer. El yetzer hará es "kesil": la tapa que impide recibir la sabiduría; es "rey" y "viejo" — ego y rigidez. David HaMelej: no tenía nada — despreciado, culpado de robos, casi abandonado — y por eso pudo ser el reflejo puro del reinado de Hashem. Escribía Tehilim con rúaj hakodesh en medio del dolor: nunca lo dijo como queja ni perdió la alegría. "Shiviti": al ser ungido rey no se enalteció; "como un bebé en brazos de su madre" — la misma respuesta esté donde esté. Cuando queremos reinar nosotros, el reinado se lo entregamos a las naciones; cada prueba pequeña que ganas le da fuerza al maljut de la kedushá. Las dos tácticas del yetzer: venderte basura envuelta como pan, o convencerte de que eres una mosca a la que la basura le queda bien — por eso hay que enojarse con él, no solo vencerlo.