Bielorrusia: apagón total
Sobre este episodio
Bielorrusia se encuentra actualmente bajo un sistema de "autoritarismo adaptativo" liderado por Alexander Lukashenko, quien tras más de tres décadas en el poder fue reelegido en enero de 2025 en un entorno de miedo y represión absolutos. Desde la fractura social provocada por las polémicas elecciones de 2020, el régimen ha institucionalizado una crisis de derechos humanos caracterizada por el uso sistémico de leyes contra el "extremismo" para encarcelar a cientos de presos políticos, silenciar a los medios independientes y desmantelar por completo la sociedad civil. En el ámbito geopolítico, el país ha sacrificado gran parte de su soberanía para consolidarse como un Estado proxy de Rusia, actuando como plataforma y co-agresor en la invasión de Ucrania y utilizando la instrumentalización de migrantes como arma de presión contra las fronteras de la Unión Europea. Esta dependencia extrema de Moscú se traduce internamente en una agresiva política de "ruso-sovietización" cultural que criminaliza el uso del idioma bielorruso y la memoria histórica nacional, tratándolos como signos de deslealtad política. Ante la magnitud de las violaciones documentadas, que incluyen tortura y persecución transnacional, la Fiscalía de la Corte Penal Internacional inició en marzo de 2026 una investigación formal por presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos por las autoridades bielorrusas.