2020 EL AÑO DE LA SERRA GELADA
Sobre este episodio
2020 EL AÑO DE LA SERRA GELADA El Parque Natural de la Sierra Helada es un entorno de gran interés paisajístico. Nuestros antepasados cazaron caballos, toros o cabras montesas en la Cova Gelada. Pero hoy sólo sobreviven los conejos, ardillas y caracoles. Luego llegó la introducción de las actividades agrícolas. En 1447 hallamos el topónimo más antiguo que conocemos de este enclave: Peñas del Albir. En ciertas cartas náuticas aparece como Peñas de Arabí. Los hombres de la mar verían la sierra como una mole rocosa. Unos cuatro puntos de esta sierra sirvieron como puestos de vigilancia. Desde la Edad media hasta el siglo 19. Para alertar a la población ante la llegada de los temidos piratas berberiscos. Como demuestran los restos de la Torre de Les Caletes. Los corsarios norteafricanos le pusieron el nombre de Peñas de Oro. Por la cantidad de secuestros que lograban allí. El origen del actual nombre de Sierra Helada es dudoso. Los agricultures del lugar la bautizarían así al apreciarla desde su vertiente terrestre. Otra posibilidad es que dieran ese nombre al tratarse de uno de los lugares más fríos de Benidorm. El Riego Mayor del Alfaz de 1666 supuso la refundación de Benidorm. El Brazal de Sanç recorrió la base de la sierra. Desde la ermita hasta el Rincón de Loix. Donde desembocaba en el mar. Esto dio pie a algunos cultivos de regadío. En el siglo 18 se empezarían a roturar las laderas montañosas. Delimitando unos campos de cultivo mediante muros de piedra seca. En la actualidad, todavía se observan algunos bancales en las laderas y barrancos. Altea, l’Alfàs del Pi y Benidorm vigilan de forma mancomunada su litoral. En Benidorm el límite pasa por la cota de 75 metros hasta Ciudad Patricia. Que no se incluye en la zona protegida. Desde ahí, se extiende hasta la Punta del Pinet. Entre el suelo urbano y el no urbanizable. Abarcando casi los dos tercios occidentales de la Sierra Helada. La superficie total del Parque Natural supera las 5.000 hectáreas. Sólo 736 pertenecen a la Sierra Helada. La mayor parte la ocupa la zona marina, incluyendo las islas. Destacan sus pronunciados acantilados. Y también su zona verde, un pulmón para Benidorm. Donde se realizan numerosas rutas a pie. Senderismo. Destaca su perfil asimétrico. El ecosistema resiste a pesar de contar con unas precipitaciones anuales de entre 300 y 350 litros por metro cuadrado. Tendría una longitud de unos seis kilómetros. Una anchura media de un kilómetro y medio. Y su máxima altura se halla en el ‘Alt del Governador’ a 438 metros. Donde encontramos dos antenas de radio. La única elevación de la Marina Baixa que está íntegramente junto al mar. En cuanto a su geología: Es un anticlinar del cretácico inferior. Formado por rocas calizas en unos sectores. Y por margo-areniscas en otros. En la zona caliza, se aprecian las estalactitas y estalagmitas de la Cova del Far en el Albir. Y también sus acuíferos. En su parte de rocas areniscas se observa el resultado de millones de años de erosión. Que terminaron por acumularlas en la parte litoral. Una gran cantidad de arena que dio origen a las playas de Benidorm. A principios del Plioceno, hace unos 12 millones de años, se produjo una falla. Hundió el sector suresde la Sierra Helada. Hoy solo sobre sale su parte más alta. La isla de Benidorm. Y también ocasionó los pronunciados precipicios. Hace unos 100.000 años el nivel del mar se situaba unos 100 metros más bajo del actual. A los pies de la sierra habría una gran zona cubierta de arena. El viento la arrastró y formó enormes dunas. Al subir el nivel del mar hasta su presente cota, se formaron las eolianitas. Un fenómeno geológico que ocurre en pocos lugares del mundo. Un tipo de duna que tiene su parte inferior sumergida. Mientras que su parte superior sobresale a los pies de la Sierra Helada. Las aguas pluviales han excavado una red de drenaje en algunos barrancos. Las peculiares dunas fósiles, su particular vegetación… Motivos que hacen que sea un espacio natural protegido de la Comunidad Valenciana. La presencia del pino carrasco domina el paisaje. El esparto también abunda en la Sierra Helada. Antigüamente se usó para confeccionar cuerdas, cestas o calzado. Como nos recuerda el popular refrán: Si el Puig Campana du capell, pica espart y fes cordell. Es decir, durante el mal tiempo los agricultores se quedaban en casa y trabajaban el esparto. Existe una pequeña balsa. Se construyó como una trampa para cazar animales. Hay mucho más. La Sierra Helada alberga a varias especies amenazadas. Cuenta con dos microrreservas de flora. Su medio marino es el hogar de una gran pradera de Posidonia. Entre otros hábitats de cuevas y arrecifes. El 2020 fue el año Serra Gelada. El 11 de marzo se cumplió el decimo quinto aniversario desde que se le declaró Parque Natural de la Comunidad Valenciana. Feliz cumpleaños. Un paraje único para disfrutarlo.