POR UN MUNDO LIBRE DE CONTAMINACIÓN DE PLÁSTICO
Sobre este episodio
La pesca del Mediterráneo está muy contaminada. En Estados Unidos, el agua del grifo lo está más que en Europa. La sal ya contiene partículas de microplásticos. La palabra del año en el 2018 según la Fundéu. En 1856 se patentó el primer plástico sintético, la bakelita. El plástico no siempre fue transparente. El estadounidense John Hyatt lo ideó en 1868 para imitar al marfil. Y lo llamó celuloide. Ahora sus residuos contaminan desde las simas más profundas del océano a la cima del Everest. Y están presentes en los sedimentos geológicos. El plástico caracteriza una nueva era geológica. El Antropoceno. Lo más contaminante serían los envases de un solo uso. Suponen el 40% de la producción mundial de este material. Pero solo se recicla el 9%. El plástico que entra en contacto con los alimentos no se debe reciclar. Así que casi el 80% acaba en el vertedero. Con suerte, en las incineradoras. Y el resto se tira al medio ambiente. El PET es el polímero que se recicla más fácilmente. Con todo, tarda 700 años en degradarse en el vertedero. En el mundo entero no se recicla ni un tercio de estos envases. En el 2016 cada ciudadano generó 170 kilos de basura al año en la Unión Europea. Sólo en envases y envoltorios. La décima parte de esto se produjo en España. El auge del comercio electrónico ha hecho que aumenten los residuos de papel y cartón. Hay un movimiento de los autodenominados plasticarianos. Son aquellos que intentan evitar el consumo de plástico. Pero no basta. Las administraciones públicas, los fabricantes y la industria del reciclaje han de ir de la mano para solucionar la contaminación. El ecodiseño es importante. Permite evitar residuos plásticos que cuestan mucho de reciclar. Como las mezclas de plástico complejas que se emplean en algunos muebles de exterior. También cuesta reciclar los polímeros que aparecen mezclados con otros materiales. Tal es caso del aluminio en los envases de tetra brik. Los yogures. O el blíster de los medicamentos. Los fabricantes argumetaban que era imposible hacer un producto que fuese un 100 por cien de plástico reciclado. Para mantener las propiedades originales del polímero, hay que añadir una cantidad de resina virgen. Sin embargo, la revista Science publicó un hallazgo que rompió moldes. Por fin, existe la fórmula de un polímero que puede reciclarse de forma indefinida. Se llama Polidicetoenamina. El mercado del plástico requiere de sistemas de depósito, reutilización y retorno. En varios países sólo hay los de depósito. No nos olvidemos de la regla de las tres erres. Reciclar, reducir y reutilizar. Hay soluciones más sencillas que se están llevando a cabo. Retirar las bolsas de un solo uso en los supermercados. Vender la fruta y otros productos a granel. Cada año, se calcula que 8 millones de toneladas de plástico acaban en los océanos. Hace pocos años hubo un descubrimiento amargo. Una bolsa de caramelos a casi 11km de profundidad. En la sima de las Fosas Marianas del Pacífico. Los macroplásticos serían las bolsas, redes de pesca o botellas. A menudo se enredan entre ellos. Formando balsas de varios metros. A menudo, muchos mamíferos acaban atrapados y asfixiados en esta trampa. Cachalotes, delfines, aves marinas o tortugas. Está la gran mancha de plástico en el Océano Pacífico. Se forma en el centro por las corrientes circulares. Afecta gravemente al ecosistema marino. El holandés Boyan Slat creó una barrera artificial para conseguir recoger la basura. Se colocaría aprovechando las corrientes marinas. Las partículas de menos de 5 milímetros se denominan microplásticos. Están presentes en los cosméticos y dentífricos. La gestión de las aguas residuales es fundamental para que no dañar el entorno. Se ha comprobado que muchas especies los ingieren y pasan a intoxicar la cadena alimentaria. Existen los bioplásticos. Están hechos de materiales distintos del petróleo. Como el almidón de maíz. Y son biodegradables y compostables. El plástico que dejamos tirado no habla pero dice mucho de nosotros. Se sabe que hay bacterias que pueden digerir plásticos. Una empresa alemana creó el espacio Zero Waste. Donde se promueve la compra a granel. Los clientes traen sus recipientes. Y los consumidores se acostumbran a llevar sus propias bolsas o botellas para almacenar lo que van a adquirir. La cadena de supermercados Ekoplaza promete ofrecer productos naturales libres de plásticos. La iniciativa alimentos desnudos elimina los envases de plástico que envuelven sus alimentos. El precio de los productos aumenta. Pero a cambio diseñaron todo tipo de bandejas reciclables. Está basado en la idea de la economía circular. Se trata de controlar todo el proceso de producción del plástico. Si no hacemos más cosas, en el 2050 el peso de los residuos plásticos del mar podría superar al peso de todos los peces del océano. Como concluye el Foro Económico Mundial. Un mensaje urgente para los consumidores, la industria y los gobiernos. El mayor error que podemos cometer con la naturaleza es pensar que serán otros los que se ocupen del medio ambiente.