T REX VS MEGALODON
Sobre este episodio
T REX VS MEGALODON Señoras y señores. Bienvenidos al combate del milenio. A nuestra izquierda está el dinosaurio más famoso que hay. T. Rex. Vivió hace 70 millones de años en Norteamérica. Era el rey en las batallas terrestres. Hasta que un meteorito acabó con los dinosaurios. A nuestra derecha, vemos a la pesadilla del mar. El Megalodón, Megan. Se extinguió hace 3 millones de años. Pero su leyenda sigue viva. Es el tiburón más grande que haya existido nunca. Un super depredador marino. Veamos lo que sucedería si se encontrasen cara a cara. T Rex Versus Megan Primer asalto, su tamaño. El T Rex más alto tenía sus caderas a unos 3,6 metros de altura. Si llegase a enderezar la espalda, se elevaría hasta los 13 m de altura. Es como poner tres jirafas, una encima de la otra. Aunque no fue el dinosaurio más grande que había. Ahora comprobemos el tamaño de su oponente. A través de los dientes y vértebras que se han hallado del Megalodón, nos podemos hacer una idea aproximada de sus medidas. Megan podría medir unos 15 metros de largo. Más que un autobús escolar. Sin duda, hace honor a su título del pez más enorme del mundo. Un tiburón ballena moderno sería su comparación en tamaño más cercana. Pero sería 3 metros inferior a Megan. En resumen, el primer asalto sería para Megan por su descomunal tamaño. Superior al del T. Rex. One point. En el segundo Round analizaremos sus pesos. Megan pesaría entre 27 y 59 toneladas. Igual que el peso de tres helicópteros de transporte de carga pesada. O casi como un tanque. O parecido al de una casa pequeña. Llega el turno del T.Rex. Los ejemplares más grandes alcanzaban las 14 toneladas. Algunos de sus huesos eran huecos. Y por eso su peso total se reducía. En definitiva, tenemos un claro ganador en el segundo round. Otro punto para Megan. En el tercer asalto mediremos sus velocidades y su agilidad. T Rex podría correr a velocidades entre 17 y 72 kilómetros por hora. La velocidad de un ser humano se quedaría en unos 26 metros por hora. Así que difícilmente podríamos salir al paso de la persecución de un T. Rex. Además, tenía un excelente equilibrio gracias a su enorme cola. Y podía maniobrar y girar muy rápido. En cambio, Megan podría nadar a unos 18 kilómetros por hora. Un número muy bajo en comparación con otras especies acuáticas. Por ejemplo, el pez vela puede moverse a 109 kilómetros por hora. Unos 30 metros por segundo. Megan no podía maniobrar tan rápido. Era como un camión de carga pesada. Así que atacaba y si fallaba, daba una segunda vuelta. Por lo tanto, en esta ronda, T.Rex gana su primer punto. En la siguiente categoría estudiaremos sus habilidades en la lucha. El Megalodón fue el más temible depredador acuático. Los científicos han hallados restos de dientes de Megalodón en ballenas. Y han podido reconstruir cómo sería su técnica de ataque. Megan solía morder en los órganos vitales de sus presas. El Megalodón también aprovechaba su peso como ariete en el ataque. Sus 50 toneladas podrían atravesar paredes de hormigón. Lo habitual fue que primero mordiesen la cola y las aletas de sus presas para inmovilizarlas. Y ya tenían el bocado listo para el final. En resumen, Megan podía embestir y morder. Esas eran sus terribles técnicas. El arsenal del T.Rex era mucho más amplio. Su mordida era muy potente. Y también usaba su peso durante los ataques contra sus presas. La diferencia es que T.Rex podía moverse más rápido a la hora de luchar. Y su impacto era muy peligroso. A menudo usaba su cola para golpear a sus víctimas. Incluso, las podía sujetar con sus piernas. No hay duda. Punto para el T.Rex por su habilidad en el combate. Ahora vamos con el premio de la simpatía del público. T Rex es un dinosaurio famoso en todo el globo. Su imagen ha aparecido en películas, series, dibujos, video juegos, memes y hasta en sellos postales. Su esqueleto luce en el museo de historia natural americano. Y atrae la atención de sus miles de visitantes. Hay varios mitos entorno al T.Rex. Es falso que sólo podía ver a sus presas en movimiento. Este dinosaurio contaba con un buen sentido del olfato. Y su visión era 13 veces más clara que la nuestra. El Megalodón también es bastante famoso. Aunque el Instagram de T.Rex sería más popular que el suyo. De nuevo, punto para T.Rex por sus millones de seguidores. Empate a 2. Pasemos a la última categoría: Herramientas para el combate. T Rex podía romper huesos de dinosaurios más grandes que él. La capa de esmalte de sus dientes era bastante frágil. Pero se reconstruían con rapidez. Y sus manos delanteras tenían garras afiladas. El resto de su arsenal ya lo conocéis. Megan tenía un arma indestructible. Sus gigantescos dientes. Eran triangulares y median 18 cm de largo. Contaba con unos 250 dientes dispuestos en 5 filas. Eran tan afilados que penetraban sin problemas en la gruesa piel de las ballenas. La mandíbula de Megan medía unos 2m. Una persona cabría ahí, perfectamente. Aunque por poco tiempo. Suena el gong. Nuestros dos adversarios se ven las caras en las costas de América del Norte. Megan vivía en aguas profundas, pero a veces cazaba cerca de las playas. Justo donde se halla T.Rex. En aguas poco profundas, Megan se mueve de manera lenta. T. Rex logra zafarse de su mordida. Pero comprueba que su rival es mucho más grande. Así que se retira a un lugar menos profundo. Megan da un salto y golpea a T.Rex con su peso. T.Rex pierde el equilibrio y cae aplastado. No hay duda. El Megalodón sería el ganador de este combate. Espero que te haya gustado. Nos vemos la próxima lectura.