VISITANDO EL PARQUE SÉQUIA MARE EN BENIDORM
Sobre este episodio
VISITANDO EL PARQUE SÉQUIA MARE EN BENIDORM Estamos junto a las avenidas Comunitat Valenciana y Comunidad Europea. Hoy visitamos el parque Séquia Mare. Más de 62.000 metros cuadrados que conectan la trama urbana con el complejo deportivo y educativo del Salt de l’Aigua. Un pulmón verde para Benidorm. Ha sido financiado con fondos europeos y municipales. Cuenta con una pista de skate. Y está previsto acondicionar un espacio para la acampada de unos 14.800 metros cuadrados. También habrá un albergue con su ludoteca, biblioteca, cafetería y comedor. En el parque ya hay dos casetas prefabricadas de madera. Una de servicios del parque y la otra para aseos. El nombre del parque rinde homenaje a la gran obra de ingeniería hidráulica de la zona. La que impulsó el desarrollo de las poblaciones de la Marina Baixa. Polop, La Nucia, L’Alfas del Pi y Benidorm han compartido muchos siglos de historia común. Desde el siglo 14 pertenecieron a los mismos señoríos territoriales. En aquella época, eran conocidos como ‘baronías’. Bernat de Sarrià promovió la carta puebla a Benidorm en 1325. Y lo separó del castillo de Polop. Su término municipal pasó a ser más grande que Polop. Benidorm abarcó todo el actual Alfàs del Pi y parte de la Nucía. A principios del siglo 16, las continuas incursiones de los corsarios musulmanes despoblaron Benidorm. En 1654 la señora murciana Beatriz Fajardo de Mendoza, heredó los señoríos de Polop y Benidorm. Después de 11 años de pleitos. Conforme a las leyes de aquel entonces, su marido Rodrigo de Puigmarín fue quien administró el territorio. La comarca era insegura. Los ataques de los corsarios infundían temor. Además, la calidad de las tierras no permitía el regadío. Rodrigo de Puigmarín comenzó a repoblar la localidad. Reconstruyó las murallas del castillo. Y aprovechó las cinco fuentes del barranco de Polop. Eran abundantes en agua. En Polop y La Nucía había pocos habitantes. Así que sobraba agua durante todo el año. La solución fue fácil. Llevar las aguas sobrantes desde el barranco hasta Benidorm. Las obras de la acequia empezaron en 1659. Rodrigo falleció antes de que acabasen. Tardaron ocho años en concluir las obras del Nuevo Riego. Su viuda, Beatriz, asumió la responsabilidad de administrar los señoríos. Hasta que sus hijos fuesen mayores de edad, conforme a las leyes del momento. Beatriz ordenó redactar una nueva Carta Puebla para Benidorm. Unas veintitrés familias aceptaron venirse a vivir aquí. El 8 de abril de 1666 se aprobó la segunda Carta Puebla de Benidorm. Las obras de la acequia eran conocidas popularmente como Séquia mare. Aunque su nombre oficial fue el de Reg Major de L’Alfas. Antes de 1666 ya existía una partida rural denominada L’Alfàs. Estaba en Polop. En 1666, esta partida de dividió en dos. La parte del norte siguió perteneciendo a Polop y se denominó L’Alfas de Dalt. Y la zona que se incorporó a Benidorm pasó a llamarse L’Alfàs de Baix. O l’Alfàs de Benidorm. Durante los primeros años, la Séquia Mare solo llegaba hasta l’Alfàs de Baix. No alcanzaba hasta el casco urbano de Benidorm. A lo largo de esta obra y sus brazales fueron surgiendo las masías. Y se obtuvo agua para Regar sus campos. Llenar los aljibes domésticos. Lavar la ropa. Y para que sus animales abrevaran. También para moler trigo con los molinos harineros. Y así poder comer pan. El alimento por excelencia en aquellos años. En 1783 surgió el primer sindicato de regantes de la Séquia Mar en la Ermita de Sanz. La que daba servicio religioso a las Masías. El brazal de Sanz era el más largo. Desembocaba en el mar por el Rincón de Loix. Desde 1927 la denominación oficial pasó a ser: Riego Mayor de Alfaz del Pi y Benidorm. Tuvo un papel imborrable en nuestra historia. El Canal Bajo del Algar suministraba agua en mayor cantidad y a menor precio. Al final, la Séquia Mare no fue suficiente para la nueva agricultura. En 1960 se creó la red de agua potable municipal. Por lo que ya no era necesaria la Séquia para llenar los aljibes. Sus infraestructuras se deterioraron. Muchas desaparecieron tras las grandes edificaciones que aparecieron en 1956. Con la gran explosión del turismo en Benidorm. Este parque mantiene vivo su recuerdo. El de la obra que permitió la supervivencia de la comarca durante tres siglos.