Y SI COMPITIESEMOS CONTRA LOS ANIMALES OTRA VEZ
Sobre este episodio
Y SI COMPITIESEMOS CONTRA LOS ANIMALES OTRA VEZ Entramos en el ring. A un lado está Pavel Trusó. Es capaz de dar 5,6 golpes por segundo. Al otro está la hormiga bruneus. Que arrea 41,5 golpes por segundo. A una fuerza 300 veces el peso de su cuerpo. Sin duda, nos ganaría por K.O. El golpe más potente lo da el camarón mantis. Con un arreón equivalente a 2.500 veces su peso. Por eso puede romper el cristal de algunos acuarios. El golpe de Trusó es como 14 veces el peso de su cuerpo. Ahora competiremos en una maratón. Los humanos estaríamos en el quinto puesto. Delante de los caballos. Resistimos tanto gracias al sudor y a nuestro poco pelo corporal. Así que podemos correr, sudar y refrescarnos a la vez. Los perros y los camellos nos ganarían. Los antílopes americanos y los avestruces completarían los 42 km en menos de una hora. Las patas de los avestruces tienen unos tendones muy fuertes. Pueden correr muy rápido durante bastante tiempo. Funciona como un pogo saltarín. Ahora saquemos los dientes. Nuestra mordedura ejerce una fuerza de unos 1.317 newtons. El cocodrilo marino y el tiburón blanco nos pulirían. Sus mordeduras serían 12 y 14 veces más fuertes que las nuestras. El récord en hincar el diente sería para el extinto Megalodón. Con una dentellada de unos 182.000 newtons. Unas 140 veces más fuerte que la nuestra. A continuación nos compararemos en decibelios. Una conversación se produce a 60 decibelios. Una taladradora sube a 98. La Micronecta hace un jaleo de 99 decibelios. Y eso que mide 2 milímetros. La sirena de una ambulancia suena a unos 120 decibelios. Jill Drake tiene el récord dando gritos a unos 129 decibelios. El murciélago pescador le supera y llega a 140. Es igual de ruidoso que un avión despegando. A partir de 160 decibelios, nuestros tímpanos se perforarían. 180 es el ruido de un cohete despegando. Sin embargo los alfeidos emiten ruido a 200. Y el champion es el cachalote, que dan breves señales a 230 decibelios. Tiene narices la cosa. Un perro puede oler a unos 20 km. El oso polar huele a una foca a unos 32 km. Como toda Bogotá. El rango de nuestra audición va de los 20 a 20.000 hercios. Los perros escuchan hasta los 44.000 hercios. Los gatos oyen hasta los 77.000. Los reyes son los delfines que llegan a los 150.000 hercios. Los humanos destacamos en las frecuencias bajas. Los elefantes y las vacas son de los pocos que nos superan. Algunos duermen tanto como una marmota. Aunque al armadillo peludo se le pegan más las sábanas. Duerme 20,4 horas. Al otro lado, los elefantes africanos solo duermen 2 horas al día. Los delfines y las ballenas pueden pasar hasta 1 mes sin dormir. Los osos grises pasan hasta 7 meses hibernando. Fijaros en el curioso caso de este caracol. Es de la especie Eremina desertorum. Lo llevaron al museo británico pensando que estaba muerto. En 1846 lo fijaron a un tablón con pegamento. Para su sorpresa, en 1850 se lo encontraron vivo. En realidad, el caracol se mantuvo en estado de letargo. Es distinto a la hibernación. Nuestro superviviente pasó sus últimos 2 años de vida en una jarra. La rana de bosque sobrevive con su cuerpo helado a menos quince grados en Alaska. A veces aguantando con menos 18 grados. Suyo es el récord de los vertebrados. La sueca Ana bagenjold resistió a unos 13,7 grados. Nos quedamos muy lejos de los primeros puestos. El escarabajo rojo aguanta temperaturas de menos cincuenta y ocho grados. Y sus larvas resisten hasta menos 100 grados. El super champion es el oso de agua. En el anterior video, vimos que aguantaba 30 años sin comer. También resiste temperaturas de menos 273 grados. O tan altas como los 150 grados. El gusano de Pompeya se le acerca un poco. Ya que resiste 80 grados. ¿Se te cae el pelo? Pensemos en el caso de la nutria marina. Nosotros tenemos unos 200 pelos por centímetros cuadrado. Pero ellas llegan a los 140.000. La mayoría de los mamíferos marinos resisten por su grasa. Las nutrias marinas llevan poco tiempo adaptándose al mar. Así que en vez de tener una capa de grasa independiente, han aumentado su pelaje. Los caballos dan duras coces. Aunque las cebras son aún más fuertes. Una persona llegó a dar una patada de 9.000 newtons. Las cebras pueden alcanzar los 15.000 newtons. Cuando se enfrentan a un guepardo y le arrean una patada, pueden hacerle mucho daño. El pájaro secretario se alimenta de serpientes venenosas. Les dan patadas en la cabeza. Asestan un golpe de 5 veces el peso de su cuerpo en una décima parte de lo que tardas en parpadear. Jean belivó caminó 75.000 km en 11 años. Unos 6.800 en cada año. Nacho Dean llegó a los 33.000 km en 3 años. Con una media de 11.000 al año. La libélula naranja logra la mayor migración en un insecto con 18.000 km al año. La tortuga laúd tiene el récord en animales marinos con 20.500 km al año. El charrán ártico es el rey absoluto con sus 96.000 km anuales. Esto es como dar 2,4 veces la vuelta a la circunferencia de la tierra. Se dice que somos la especie más inteligente. Aunque ahora os mostraré algunos asombrosos casos de inteligencia en animales. El delfín, el pulpo, el cuervo, el chimpancé, el elefante o el perro son bastante listos. Se han hecho experimentos para medir sus habilidades. El cerebro humano tiene casi 100.000 veces más neuronas que el de las abejas. Las abejas han demostrado que pueden contar hasta cuatro, leer signos complejos, aprender por observación y hablar entre ellas con un código secreto. La famosa danza de las abejas. Les sirve para indicarse la distancia y la dirección en donde está el polen. Los experimentos nos hacen ver que pueden distinguir entre distintos estilos artísticos. En Australia les mostraron cinco pares de pinturas a las abejas. Uno de Monet y otro de Picasso. Ellas los exploraron. Tenían que encontrar una recompensa detrás de los cuadros de Monet. Luego les mostraron otros pares distintos de los mismos autores. Las abejas supieron reconocer los del estilo de Monet y obtuvieron su recompensa. En este segundo vídeo, seguimos comprobando las sorprendentes destrezas de los animales. Y sí pudieses elegir una de ellas… ¿Cuál sería?