Los Virus son necesarios para la vida
Sobre este episodio
Los Virus son necesarios para la vida Nuestra vida…y todo lo que nos rodea… existe gracias a los virus. No solo eso. Han supuesto una parte fundamental en nuestra evolución como seres humanos. Además, resultan de lo más útil para la biotecnología. Los virus juegan un papel crucial en nuestro presente, pasado y futuro. Se desconoce cuántos virus existen. Hay miles de ellos que se han clasificado. Pero quedarían millones por descubrir. La gran mayoría no son patógenos para el ser humano. Al contrario, nos aportan beneficios y no nos hacen daño. Los virus son imprescindibles para conservar nuestros ecosistemas. Mantienen la salud de los organismos. Desde los hongos y las plantas hasta insectos y seres humanos. Veamos algunos ejemplos. Los bacteriófagos son los virus que infectan a las bacterias. Son los depredadores principales de estas en los océanos. Si no existiesen, sin duda, estaríamos en grave peligro. El 90 por ciento de la materia marina es microbiana. Gracias a la acción de los virus, estos microbios producen la mitad del oxígeno de nuestro planeta. Los virus acaban con el veinte por ciento de los microbios oceánicos. Y con el cincuenta por ciento de las bacterias. Así facilita que el plancton tenga suficientes nutrientes para la fotosíntesis. Un proceso que sustenta gran parte de la vida en la tierra. El estudio de las plagas de insectos demuestran que los virus controlan la población de las especies. Cuando las poblaciones son muy abundantes, los virus se replican rápidamente. Y derriban a una parte de esa población. Para que el resto pueda vivir. Este proceso de denomina Kill the Winner. Lo traduciríamos en español como matar al ganador. Por tanto, los virus ayudan a sobrevivir. Ayudan a los rumiantes, como las vacas. Transforman la celulosa de la hierba en azúcares que pueden ser metabolizados. Los que se convertirán en leche. El virus del herpe cuida a los ratones. Y los hace menos susceptibles a enfermedades bacterianas. Como la peste bubónica o la listeria. Los virus también ayudan a las plantas. En el parque de Yellowstone, un virus coloniza la hierba del entorno. Fijaros qué curioso. Este virus ayuda a que la hierba se vuelva tolerante a las altas temperaturas del lugar. Por lo que puede crecer en suelos muy calientes. La hierba es ayudada por el hongo que, a su vez, recibe ayuda del virus. Un virus permite a las semillas del jalapeño repeler a los pulgones que se las comen. Ahora comprobemos como influyen en los humanos. El virus de la hepatitis G retrasa la progresión del sida. Incluso, ayudan a las personas con Ébola. Y les hace más resistentes a la enfermedad. Los virus nos pueden ayudar de otras formas. Los virus representan el ocho por ciento de nuestro genoma humano. En 2018 se descubrió que un gen de origen viral juega un papel fundamental en la memoria a largo plazo. Almacena los recuerdos en diminutas cápsulas de proteínas. Y mueve la información entre las células del sistema nervioso. Otro ejemplo lo observamos en la placenta durante el embarazo. Los dos genes de la sincitina actúan de manera determinante. En este punto distingamos entre lo que es un virus y un retrovirus. Un virus contiene Adn. Se mete dentro de una célula y comienza a replicarse a sí mismo. Mientras que un retrovirus alberga ARN. Cuando infecta a alguien, se convierte en parte de su Adn. Es decir, que se queda ahí. El sida sería un retrovirus. La sincitina sería un retrovirus endógeno humano. Nos infectaron hace más de 100 millones de años. Se incrustraron en nuestro Adn. Y lo hemos ido heredando hasta nuestros días. La sincitina es imprescindible para que se forme la placenta que se adhiere el útero. Gracias a esta, los mamíferos desarrollaron una nueva posibilidad. La gestación interna. A partir de entonces, las hembras llevaron dentro a sus crías. En vez de poner huevos. Estos genes protegen al feto frente a ataques del sistema inmunitario. Nuestro sistema inmune lo podría confundir con un objeto extraño. Retomemos a nuestros conocidos bacteriófagos. Se descubrieron hace 100 años. Son empleados para tratar ciertas enfermedades bacterianas. Es un campo de estudio en constante crecimiento. Las bacterias se han vuelto cada vez más resistentes a los antibióticos. Estos virus se pueden ajustar para que eliminen a unas bacterias en concreto. En lugar de acabar con todas las bacterias, tanto las buenas como las malas. Como hacen los antibióticos. Un caso reciente fue el de un paciente con una infección en su caja torácica. Estaba infectado con la bacteria pseudomonas aureginosa. La bacteria es resistente a los antibióticos y también aguanta la acción de los geles hidroalcohólicos. Los doctores tuvieron que inyectarle bacteriófagos junto a los antibióticos. Después de unas semanas, el paciente se curó del todo. En 2019 la FDA aprobó el tratamiento con bacteriófagos. Los virus oncolíticos son los que infectan y eliminan las células del cáncer. Y cada vez se usan más en los tratamientos de esta grave enfermedad. Los ensayos clínicos no han dejado de evaluar el papel de los virus. Nos queda un largo camino por recorrer. De lo que no hay duda, es de que los virus son necesarios para la vida. Aprendamos a convivir con ellos.