SELECCIÓN ANTINATURAL UN DOCUMENTAL DE NETFLIX
Sobre este episodio
SELECCIÓN ANTINATURAL UN DOCUMENTAL DE NETFLIX El documental selección antinatural reflexiona sobre una cuestión científica actual. La ética. La modificación de los genes humanos para crear… Como diría Nietzche: superhombres. A la hora de realizar estas prácticas, surge un planteamiento moral. ¿Quién decide qué es un defecto genético? ¿Dónde está el límite de esta personalización de ADN? Josiah Zayner de 38 años posa con una afilada aguja sobre su vena. Mientras, le dice a la audiencia. Que esto modificará sus genes para conseguir músculos más grandes. Luego se mete una dosis de genes editados. En teoría, le permitirán desarrollar un cuerpo más fornido. Zayner es un excientífico de la Nasa. Ahora ejerce de biochaker. Se trata de una persona que busca editar su ADN mediante Crisp. El Crisps es una tecnología que permite cortar y pegar secciones del código genético. En resumen, nos ayuda a editar nuestro código genético. Esto significa que podríamos elegir el color de nuestros ojos, del pelo, nuestra altura o el poder desarrollar ciertas habilidades. Zayner quiere que editarte genéticamente sea tan sencillo cómo descargarte una app en el móvil. Para ello, te anima a que hagas tu propio hackeo. Por sólo 159 dólares, su compañía The Odin the envía un kit en plan hazlo tú mismo. Para que juegues a ser Dios en casa. Otro personaje del documental es David Ishee. David tiene un rudimentario laboratorio en una granja. Pretende crear perros fluorescentes. Y experimenta con genes de seres vivos que son bioluminiscentes. Aparte de estas ideas, selección antinatural nos muestra otros ejemplos de la capacidad del Crispr. Como insertar genes del pez cebra en seres humanos. Este pez tiene la capacidad de regenerar sus órganos. Así que el objetivo sería el de lograr que las personas pudiésemos regenerar cualquier órgano de nuestro cuerpo. Es una facultad que se puede copiar y pegar en el ADN de los humanos. También podríamos mejorar los rasgos de nuestra especie. El clásico de volvernos mas fuertes, más guapos y más altos. Los críticos dicen que esto es jugar a la eugenesia. Utilizar la biología para perfeccionar la especie humana. Sin embargo, dónde se debe marcar esa línea es peligroso. Y puede vulnerar los derechos humanos. El dilema es quién define cuál es el defecto genético a eliminar. Para unos puede ser una enfermedad, un síndrome o un defecto genético. Pero la ambición no se detendría ahí. Y buscaríamos mejorar nuestro sistema inmune. Como siempre, llegaríamos a una brecha entre los que tendrían la posibilidad de usar esta tecnología y los que no. Por eso, uno de los protagonistas, el biohacker Zayner, pretende que este avance sea accesible para todos. En el documental también sale Dave Mitchel de la organización ‘medicinas asequibles’. Que lucha por reducir el precio de los medicamentos para que estén al alcance de la mayoría de los bolsillos. Aunque la realidad es que estos tratamientos genéticos son muy caros en la actualidad. Sólo los millonarios podrían pagarlos. Por eso, el documental apela al altruismo. La insulina se descubrió en la década de los veinte. Sus tres inventores, vendieron la patente por 1 dólar cada uno. Gracias a este gesto, miles de vidas se pudieron beneficiar del tratamiento. De igual modo, Jonas Salk decidió no patentar la vacuna de la polio, cuando la creó. Ejemplos como estos han salvado millones de vidas. Como en todo, hay quien puede usar el Crispr para llevarlo al lado oscuro. Existe una técnica conocida como gene drive. Permite implantar una serie de defectos en los genes de una especie. Así, cuando se reproduzcan, transmitirían una serie de enfermedades que acabarían por extinguir a esa especie. El documental menciona el ejemplo de los mosquitos. Son el animal más mortal para los seres humanos. Se calcula que unas 725.000 personas mueren al año por enfermedades transmitidas por estos insectos. Como la malaria. Muy por detrás, estarían las 50.000 personas que mueren por las serpientes. Mediente el Gene Drive se podría eliminar a los mosquitos más peligrosos de diversas regiones de África. Por ejemplo, se introduciría un gen artificial en su ADN para que las hembras sean estériles. El documental lo plantea como una forma de erradicar la malaria. En definitiva, es una tecnología que nos otorga un gran poder de creación y destrucción. No sabemos para qué propósitos podría ser empleado. Selección antinatural nos plantea un escenario inquietante. Una serie de interrogantes morales y éticos. Donde los límites no quedan claros.