¿CLONARÍAS A TU MASCOTA?
Sobre este episodio
¿CLONARÍAS A TU MASCOTA? Todo comenzó el famoso 11 de septiembre del 2001 en Nueva York. Tras el famoso atentado, más de 300 perros trabajaron con sus guías en tareas de búsqueda. Entre ellos, se hizo famoso un pastor Alemán llamado Trakr. El animal logró encontrar con vida a la última superviviente del atentado de entre los escombros. Más tarde participó en un concurso de mascotas, organizado por Sooam Biotech Research foundation. El premio fue que Trakr acabó siendo clonado. El laboratorio coreano le regaló al policía canadiense James Symington, cinco ejemplares clonados de su inseparable compañero canino. La clonación consiste en producir copias genéticamente idénticas de un ente biológico. Puede ser de sus genes, células, tejidos, o del organismo entero. El 22 de febrero de 1997 se presentó a la oveja Dolly ante el mundo. Fue el primer mamífero clonado mediante transferencia nuclear de células somáticas. El nacimiento de Dolly suscitó un torbellino de debates. Algunos lo calificaron de aberración experimental Incluso, temieron que el experimiento pudiese replicarse en humanos. El 12 de enero de 1998, El Consejo de Europa aprobó la primera norma internacional que prohibía la clonación de seres humanos. Con el tiempo, han surgido empresas especializadas en la clonación. A partir de 20.000 euros puedes clonar a tu gato fallecido. El doble, si se trata de un perro. En 2018, en una entrevista para Variety, la cantante Barbra Streisand reveló que sus perritas eran clones de Samantha, su antigua mascota. La empresa Soom Biotech Research Foundation está detrás de la clonación de mascotas con fines comerciales. El lema de esta compañía corena es… No solo clonamos animales, también curamos corazones rotos. El mercado de la clonación de mascotas está creciendo en China. Clonar gatos está cobrando cada vez más popularidad. El primer felino chino clonado se llamó Garlic. La empresa Sinogene lo trajó al mundo en el 2018. El éxito de estas empresas se debe en parte a que en estos países no hay una legislación estricta que regule la investigación con animales. En 2015, el Parlamento Europeo votó mayoritariamente prohibir la clonación de ganado en la Unión Europea. Sin embargo, no se opone al uso de esta técnica para la investigación. Tampoco para la conservación de especies amenazadas o para determinados usos farmacéuticos y médicos. La clonación no produce animales exactos al original. El hecho de que sean genéticamente iguales no implica que sean físicamente idénticos. No es lo mismo el genotipo que el fenotipo. El primero es el conjunto de genes. Y el segundo son las características morfológicas y de conducta que son el resultado de la interacción del animal con su entorno. Los factores ambientales influyen a la hora de que un ser vivo tenga ciertas patologías. Y también determina su carácter. Un clon es genéticamente idéntico al original, pero termina desarrollando una personalidad distinta. Por ello, la compañía china Sinogene pretende clonar las experiencias de un animal a otro. Implantar los mismos recuerdos que el original en el clon. Y quieren lograrlo mediante inteligencia artificial. Muchas entidades dedicadas a la defensa de los animales son detractores de esta técnica. Denuncian que en el mundo hay millones de perros y gatos abandonados. A la espera de ser adoptados. Y critican que los recursos disponibles deberían emplearse en cuidar a los animales que ya existen. Por último, hay empresas que han podido clonar animales en peligro de extinción. Advanced Cell Technology fue la primera en replicar una especie amenazada. Devolvió a la vida a un bisonte de la India. Pero a los dos días, murió por una infección bacteriana. En el año 2003, unos científicos españoles también lograron revivir a otra especie desaparecida, un bucardo. Un tipo de cabra montés. Lástima que sólo pudo vivir 10 minutos. Al poco tiempo, murió por dificultades respiratorias. En la actualidad, la clonación se enfoca en obtener productos de alto valor biológico. Por ejemplo, para mejorar la composición de la leche. Para conseguir altos niveles de ácidos grasos omega 3 en las vacas… En resumen, la replicación de mascotas es marginal. Y el campo que más se beneficia de la clonación es la biomedicina. Donde se usan modelos animales con la misma base genética para estudiar los efectos del cáncer o la diabetes. ¿Y vosotros?… ¿Clonaríais a vuestra mascota?