Luca el ancestro comÚn a todos los seres vivos
Sobre este episodio
LUCA EL ANCESTRO COMÚN A TODOS LOS SERES VIVOS Luca. El ancestro común a todos los seres vivos. Habitó la tierra hace millones de años. Es el origen del que partimos todos: bacterias, plantas y animales. Este microorganismo podría ayudarnos a responder a uno de nuestros enigmas. Cómo apareció la vida. Nuestro planeta se formó hace unos 4.600 millones de años. Mil millones de años después, encontramos los primeros restos de organismos vivos. Fueron una especie de algas primitivas. Sin embargo, en todo ese lapsus de tiempo no sabemos qué pasó con la vida. Esta no surgió de repente, sin más. Aquí es donde aparece Luca. Es el acrónimo de último antepasado común universal en inglés. Más que un organismo, es un concepto. Charles Darwin ya planteó este dilema en su obra. La aparición de nuevas especie es un proceso paulatino. Ocurre por pequeños cambios que se transmiten entre los individuos. Al final, los miembros que antes eran de una sola especie, se diferencian tanto entre sí, que se convierten en especies distintas. Pero todos tendrían un ancestro común. Un punto de partida. El árbol filogenético es el que une a cada especie con su ruta de origen. A medida que nos dirigimos hacia su raíz, encontraremos menos especies. Así, hasta llegar a la casilla de salida. Donde comienza la evolución de todos los seres vivos. Luca. No fue el primer ser vivo que existió. Se trató de un organismo unicelular. Era autosuficiente y extremófilo. Seguramente, no estaba solo en la tierra, en aquel momento. Pero sí que parece, que a partir de ahí surgió todo lo demás. Luca obtendría su energía de la materia de las sales disueltas. Necesitaba un ambiente acuático para sobrevivir. Su estructura celular era simple, procariota. Con un citoplasma y los orgánulos y moléculas necesarios para vivir en él. Este diminuto organismo, ya fue capaz de guardar información en ADN. El Arn ya estaba presente. No le sirvió como medio principal genético, sino que lo empleaba para traducir la información a proteínas. Es decir, su ARN era ribosómico, mensajero y de transferencia. Luca ya utilizaba los 21 aminoácidos esenciales para la vida. Todos son alfa levógiros. Las enzimas que actúan sobre su ADN también constan en su diminuta existencia. Luca tenía tendencia a sacar el sodio al exterior. Mientras concentraba el potasio en el citoplasma. Realmente, no se han encontrado restos orgánicos completos de 4.000 millones de años. Estarían tan degradados que apenas podríamos sacar información de ellos. De manera que para hacer el retrato robot de Luca, los investigadores han comparado las bases genéticas de los organismos. Han recopilado los genes de las bacterias, animales, plantas, hongos… Y han ido viendo su desarrollo. De forma que han obtenido los mapas genéticos de los organismos para compararlos entre sí. Esto sería el árbol filogenético, que os he mencionado. No hay ni el más mínimo resto de Luca. Pero sí hay una forma de llegar hasta el origen. Hay 355 genes comunes a todos los seres vivos existentes. Estos genes y sus rutas metabólicas estarían presentes en el primer microorganismo que hubo. En definitiva, esto nos daría el retrato robot de Luca. Un retrato, un esbozo del origen de la vida. Llegar hasta Luca es como perseguir un fantasma. El fantasma más antiguo de la historia. El de nuestro único antepasado común.