EL PUNTO NEMO EL CEMENTERIO DE LAS NAVES ESPACIALES
Sobre este episodio
A LIMPIAR LA BASURA ESPACIAL Los programas espaciales han puesto sus ojos en Marte. Estados Unidos y China han iniciado una carrera espacial hacia el planeta rojo, entre otros proyectos. Mientras, Europa busca ser pionera en ataja un grave problema. Estamos rodeados de basura espacial. Orbita alrededor de la tierra. Sobre nuestras cabezas. Satélites en desuso, trozos de cohetes, propulsores, paneles solares, tuercas o tornillos. Son algunos de los objetos que flotan como basura espacial. Están a cientos de kilómetros de altura de nuestro planeta. Se mueven a velocidades de hasta 28.000 kilómetros por hora. Cada vez hay más cantidad de chatarra. Chocar con una de estas piezas de basura podría suponer un grave accidente para los satélites. Por ello, la Agencia Espacial Europea quiere limpiar estos residuos del espacio. Clear Space será el primer aparato que se encargue de dejar nuestra órbita como una patena. Será lanzado al cosmos hacia 2025. Funcionará como un satélite cazador. Con sus grandes brazos robóticos podrá atrapar grandes trozos de deshechos orbitales. Para empezar, tendrá que recoger un fragmento de 100 kilos. El del cohete propulsor europeo Vega. Lleva desde el 2013 dando vueltas por fuera. A 660 kilómetros de altura. Clear Space tendría que acercar ese trozo hacia la atmósfera terrestre. En principio, el fragmento se desintegraría al entrar en contacto con nuestra atmósfera. Después de más de 60 años lanzando objetos al espacio, llega la hora de recoger los restos de las misiones. Hay que evitar el síndrome de Kessler. Se le dio este nombre por el apellido de un experto de la Nasa. El que advirtió por primera vez de este riesgo. En el que el volumen de basura espacial en órbita se haría tan grande que podría chocar con los satélites. De momento, se evita poner en órbita satélites a alturas de entre 100 y 600 kilómetros para que no haya peligro de impacto con la basura espacial. Antes de retirar cualquier fragmento, habrá que contar con el permiso expreso del país que lo lanzó al espacio. La Red de Vigilancia Espacial de Estados Unidos supervisa esta chatarra que nos envuelve. Desde objetos de 5cm a otros de más de 1 m. Si un satélite chocara con un objeto de 10 cm, le produciría daños graves. Incluso, el impacto con un fragmento de 1mm ya podría destruir algunos sistemas del satélite. Como hemos visto, la mayoría de los objetos se queman completamente al entrar en contacto con la atmósfera. En cambio, otros están hechos de un material con un alto punto de fusión. Y pueden aguantar la entrada a nuestro planeta y alcanzar el suelo o el océano. El Punto Nemo es el mayor basurero espacial del mundo. Se halla al sur del Océano Pacifico, al oeste del cabo de Hornos. La costa más próxima a este lugar, se encuentra a más de 2.000 kilómetros de distancia. El Punto Nemo es el centro de un círculo de más de 21 millones de kilómetros cuadrados de superficie. Aquí es donde se intenta que caigan las naves que pierden su órbita. Si nos sumergiéramos en sus aguas, a 3.700 metros de profundidad, veríamos más de 250 naves espaciales. El objeto más grande que hay en el fondo de este punto es lo que queda de la estación espacial Mir, de 120 toneladas. Una vez más, nuestros mares vuelven a servir como cementerio de las naves espaciales. Toca arremangarse y recoger los residuos que hemos dejado.