EL ORIGEN DE LOS TATUAJES
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EL ORIGEN DE LOS TATUAJES Los símbolos aparecieron antes que las palabras. Algunos, llevan miles de años grabados en la piel de ciertas personas. Conozcamos el origen del tatuaje. Es bastante antiguo. Proviene del samoano, originario de Oceanía. Deriva de la palabra ‘tátau’. Significa marcar o golpear dos veces. Una clara referencia a cómo se usa un instrumento para dejar la tintura inscrita en la epidermis. En el neolítico ya se practicaba el arte del tatuaje. Hay restos de momias del siglo 2 después de cristo en cuyos cuerpos ya se aplicaban algunas de estas técnicas. Uno de ellos, es el popular Ötzi, el hombre de hielo. Una momia de nuestros antepasados europeos. Se cree que vivió en la Edad de cobre. Se le considera uno de los seres humanos más antiguos en haber tinturado su piel. Dos alpinistas alemanes hallaron su momia en septiembre de 1991 en los Alpes de Ötzal. Los investigadores concluyeron que tenía 46 años en el momento de su muerte. Su estado de salud era delicado. Tenía artritis, parásitos y otros padecimientos. Ötzi tenía muchos tatuajes. Cinco en la pierna derecha, dos en la izquierda y otros dos en la espalda. En total, contaba con 61 tatuajes de formas geométricas claras. De 0,7 a 4cm de largo. Los expertos argumentan que estas pinturas corporales tenían un carácter terapéutico. Una especie de función curativa o esotérica. Los franceses que viajaron a la Polinesia vieron la piel de sus nativos cubierta de curiosos dibujos. Así que decidieron nombrarlos: Tatouages. Pero no sólo se quedaron ahí. Decidieron probar esa nueva experiencia. Poco a poco, la costumbre se fue extendiendo a otros países. Se trata de una práctica muy arraigada a la historia de Polinesia. Para ellos es más que una ornamentación corporal. Los tatuajes les confería cierta jerarquía. Un símbolo de poder entre los grupos. Quien más tatuajes tenía, más respeto causaba. Para los maoríes, el tatuaje era un símbolo que les ayudaba a combatir. Ya que servía para asustar a los enemigos. También se usó como rito de paso de la adolescencia a la madurez. Este tatuaje tradicional se hacía martilleando un palito con varias astillas al final. Hasta que se introducía la tinta en la epidermis. En América se aprecia una etapa interesante con los tatuajes. Simbolizaron un rito de paso. Cuando un adolescente pasaba a la edad adulta se grababa un tatuaje en la piel para proteger su alma. En América Central sirvieron como una señal de respeto. En memoria de los caídos en batalla. Curiosamente, eran las mujeres quienes llevaban los tatuajes en el Antiguo Egipto. Les confería poderes mágicos y protección. Consistían en líneas, puntos y algún jeroglífico. El tatuaje llegó a Japón en el siglo 10 antes de cristo. Se instauró en las clases más altas. Hasta que llegó a adornar la epidermis de algún emperador. En el siglo 5 se empleó como ornamento corporal. Más tarde, se expandió entre otros grupos sociales. La Yakuza llega a tatuarse gran parte de su cuerpo. Este arte se llamó: Irezumi. Sin embargo, en 1842 el emperador Mutsuhito los prohibió. Él los consideraba algo bárbaro, un símbolo tribal externo que no encajaba con su cultura. Como podéis ver, el origen de los tatuajes es más profundo de lo que aparentan. Esas marcas en la epidermis no solo atraviesan la piel de sus portadores. También entrecruzan siglos, épocas, culturas y grupos sociales distintos. Un signo de tinta indeleble en la historia de la humanidad.