LOS SUPER ORDENADORES CUÁNTICOS PARA JOAN F
Sobre este episodio
LOS SUPER ORDENADORES CUÁNTICOS Ya está en marcha la nueva generación de ordenadores. Este campo de la informática se llama super computación. Varias naciones compiten entre ellas para ver quién llega antes y más lejos en la carrera cuántica. Los super ordenadores son diferentes a un portátil. Pueden ocupar edificios enteros. Se utilizan para resolver algunos de los problemas más complicados del mundo. Podrían recordarnos al Eniac. La primera computadora digital programable. Esta tenía una capacidad de 400 Flops. Flops significa operaciones de punto flotante por segundo. Esto sería, el número de cálculos que puede hacer un ordenador por segundo. Es una medida para calcular la potencia de cálculo. El Eniac contó con 400 Flops en 1945. Estuvo operativo durante 10 años. Y se realizaron más cálculos de los que toda la humanidad había hecho en ese momento. Fue el gran salto que dimos gracias a la computación digital. Un saltito, en comparación con lo que vendría después. De 400 flops pasamos a 10.000, luego a un millón, mil millones, un billón, un cuatrillón de Flops. Llegamos a la computación a petaescala. El nivel que manejan las super computadoras más innovadoras. Lo que viene a continuación es la computación a exaescala. Es decir, pasamos a representarla con 18 ceros. 1 trillón de operaciones por segundo. Lejísimos de la capacidad del Eniac. Los super ordenadores a exaescala tendrán un rendimiento mil veces mejor que las máquinas a petaescala que usamos. Vamos a poner un ejemplo muy gráfico. Si quisieras hacer la misma cantidad de cálculos que un super ordenador a exaescala puede hacer en un segundo. Te costaría más de 31 mil millones de años de cálculos y matemáticas. ¿Para qué sirve tanta potencia informática? Se emplean para calcular simulaciones de distintos fenómenos. Como los que ocasiona el calentamiento global. Estos mega cálculos nos permiten predecir muchas de sus consecuencias. Y así podemos plantear soluciones antes de que sea demasiado tarde. También reflejan cálculos a otra escala. Como en las interacciones entre células y compuestos farmacológicos. En modelos a nanoescala. Para estudiar la acción de nuevos medicamentos y poder calcular sus efectos. La computación a exaescala nos proporcionará más potencia, velocidad y precisión que nunca. Será como mirar el mundo con un par de lentes mejor enfocadas. Abarcará todas las especialidades: desde la química a la genética, el diseño de aviones, la física nuclear o la planificación de la red energética. Ahora veamos sus inconvenientes. Un mayor rendimiento significa un mayor coste. Estos sistemas de exaescala valen cientos de millones de dólares. Requieren de enormes cantidades de electricidad para funcionar. Consumen más energía. Se necesita una gran cantidad de recursos para enfriar las computadoras. Y mantenerlas a un rendimiento óptimo. No sólo son costosas en el apartado técnico, también en su programación. Sus procesadores se conectan de manera diferente. Es más compleja. Se conectan a la memoria y al almacenamiento de una forma distinta. Y manejan una cantidad de información sin precedentes. En definitiva, que hay que programarlas con un código diferente del que empleamos en los ordenadores domésticos. Hay que modificar toda su arquitectura. Desde la física del hardware a la programación de su software. Incluyendo la ingeniería de los edificios que albergan estos super ordenadores. La primera máquina a exaescala estaba prevista que llegase al Laboratorio Nacional de Argonne de Estados Unidos, en 2021. Pero se ha retrasado. Su nombre es ‘Aurora’. Este equipo planea usar chips de Intel GPU. Debido a su retraso, el segundo aspirante se ha colocado en el primer puesto. La Frontier. Podría estar en línea este año en el laboratorio nacional de Oak Ridge. Registraría 1,5 exaflops. En 2023 le tocaría a El Capitán. Que se ubicaría en el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore. Este super ordenador tendría una capacidad de 2 exaflops. En esta carrera hacia la super computación cuántica, cada país presenta a su modelo. China prevé poner en marcha 3 super ordenadores a exoescala. Es posible que lleguen antes que nadie. Japón también tiene lista su propuesta. Y Europa quiere introducir su modelo en esta competición. Aún hay que resolver muchos problemas. Los investigadores de Google y la Universidad de California en Santa Bárbara, han demostrado que podían programar grupos de qubits para que corrigiesen los errores de cálculo. La revista Nature ha publicado este logro. Google lleva explorando la computación cuántica desde 2009. Cuando comenzó a colaborar con D-Wave systems. Una start up que busca vender el primero ordenador cuántico comercial. En resumen, los delicados efectos de la mecánica cuántica necesitan temperaturas heladas y escalas diminutas para operar. Los qubits consiguen estados de super posición. Que serían unos y ceros al mismo tiempo. Esto permite tomar atajos en cálculos complejos. Sin embargo, son vulnerables. El calor y otras perturbaciones pueden distorsionar los estados cuánticos que codifican la información y sirven para realizar los cálculos. Gran parte de la investigación se centra en intentar que los sistemas de qubits detecten y corrijan errores. Este grupo de investigadores ha hecho un enfoque de códigos de superficie. Programaron un chip con nueve qubits para que supervisaran unos a otros frente a fallos conocidos como bit flips. Volteos de bits. Se producen cuando el ruido ambiental hace que un 1 se voltee y pase a ser un 0 o viceversa. El resultado es que los qubits no pudieron corregir estos volteos de bits. Pero lograron tomar medidas para garantizar que no contaminasen los pasos posteriores de una operación. Todavía hace falta avanzar hacia algoritmos más complejos que saquen provecho de los efectos cuánticos. Esperemos dar el siguiente salto.