LA IA ALPHAFOLD PREDICE LAS ESTRUCTURAS DE LAS PROTEÍNAS
Sobre este episodio
LA IA ALPHAFOLD PREDICE LAS ESTRUCTURAS DE LAS PROTEÍNAS La humanidad lleva medio siglo enfrentada a un gran desafío. Averiguar los ladrillos que forman la base de la vida. Un conocimiento esencial para curar enfermedades hoy letales. En 1969, el biólogo estadounidense Cyrus Levinthal calculó el tiempo que se necesitaría para desentrañar todas las configuraciones posibles de una proteína a partir de su secuencia de aminoácidos. Y haría falta más tiempo del transcurrido desde el origen del universo, unos 14.000 millones de años. Sin embargo, un sistema de inteligencia artificial ha logrado resolverlo en unos minutos. Es un salto de gigante para la biología. La humanidad se podría quitar una venda de los ojos. En cabeza de esta revolución se halla el neurocientífico británico Demis Hassabis. En 2010, Demis fundó la empresa Deep mind. Para impulsar la inteligencia artificial. En 2014, Google compró esta compañía por unos 650 millones de dólares. Ahora, Deepmind ha servido para resolver uno de los mayores retos de la biología. Las proteínas son diminutas máquinas que llevan a cabo las funciones básicas para la vida. Están formadas por cadenas de otras moléculas más pequeñas, los aminoácidos. Que se aprecian como si fueran un collar de perlas. Estos collares se pliegan en enrevesadas configuraciones que determinan su función. Por ejemplo, los anticuerpos tienen forma de Y griega. Son las defensas del cuerpo humano ante invasores como el coronavirus. En el ADN de cada célula están escritas las recetas de todas las proteínas que necesita para funcionar. El sistema de Deepmind, bautizado como AlphaFold fue capaz de leer esta secuencia de aminoácidos y predecir la estructura de cada proteína. Es como adivinar la forma de una tortilla al ver por primera vez una receta con huevos, patatas, cebolla, aceite y sal. DeepMind y el Laboratorio Europeo de Biología Molecular han publicado más de 350.000 estructuras. Incluyendo las de unas 20.000 proteínas humanas. Y las de otros 20 organismos. Como el ratón de laboratorio y la bacteria de la tuberculosis. Muchos expertos consideran que se trata de un avance increíble. Ha ocurrido mucho antes de lo que se esperaba. Esta forma de cálculo va a cambiar la investigación biológica. Algunas organizaciones ya están trabajando con la nueva base de datos publicada. Prácticamente, todas las enfermedades, desde el cáncer al alzhéimer, están relacionadas con la forma de alguna proteína. Demis, el director ejecutivo de Deepmind ha anunciado que su plan es publicar 100 millones de estructuras en los próximos meses. Eso supondría ofrecer gratis la predicción de la forma de casi todas las proteínas con una secuencia de aminoácidos conocida. Y podría ser la contribución más importante hasta ahora, de la inteligencia artificial al conocimiento científico. Antes, se dilucidaba la forma de una proteína con sincrotrón. O con el método de la criomicroscopía electrónica. Es un trabajo que requiere años de análisis. AlphaFold lo consigue en minutos, pero con errores. Su precisión es del cincuenta y ocho por ciento. Veamos otro ejemplo de lo que supone este avance. Si un científico quiere estudiar una proteína implicada en el cáncer, tiene que esperar meses o años para analizar su forma. En las bases de datos solo hay unas 180.000 estructuras. La nueva información publicada por la IA, duplica esa cifra. Y en unos meses, serán millones. De momento, el sistema de Deepmind puede predecir la estructura de una molécula aislada. Pero las proteínas suelen interactuar con otras. AlphaFold todavía no es capaz de pronosticar los resultados de estas interacciones. Pero el programa está diseñado para que aprenda solo. Y para que acelere el conocimiento en todas las áreas de la biología. Puede que el programa nos llegue a enseñar de qué está formada la vida.