Código rojo para el mundo a causa del calentamiento global
Sobre este episodio
Código rojo para el mundo a causa del calentamiento global El último gran informe del panel de expertos vinculados a la Onu considera un hecho demostrado que la humanidad ha calentado la atmósfera, el océano y la tierra. Esto ha generado cambios generalizados y rápidos en el planeta. La anterior edición de este estudio data de 2013. Desde entonces, las pruebas de este grave problema se han multiplicado. Se trata de una crisis que ha generado cambios en el clima sin precedentes. En algunos casos serán irreversibles durante siglos o milenios. Entre las consecuencias directas figuran los fenómenos meteorológicos extremos. Como las olas de calor o las lluvias torrenciales que se están viviendo por distintas partes del globo. En la elaboración de este sexto informe han participado 234 expertos de 66 países. Los científicos han revisado más de 14.000 artículos y referencias publicadas hasta ahora. Desde la revolución industrial, las emisiones no han parado de crecer, llegando hoy a niveles muy altos. Por ejemplo, la concentración en la atmósfera del dióxido de carbono es la más alta registrada en los dos últimos millones de años. Las de metano y óxido nitroso no habían alcanzado unos niveles tan elevados en los últimos 800.000 años. La consecuencia es que el aumento de la temperatura media global está ya en 1,1 grados respecto a los niveles preindustriales. El estudio advierte de que el incremento de la temperatura seguirá al menos hasta mediados de este siglo pase lo que pase. A partir de 205o, las cosas se pueden complicar. No está previsto que el nivel de calentamiento se quede entre un grado y medios y los dos grados. A menos que se tomasen medidas drásticas, y se redujesen las emisiones de gases de efecto invernadero. En el peor escenario, si no se actúa, y las emisiones siguen al mismo ritmo que hasta ahora, se llegaría a un incremento de 4,4 grados. Algo que multiplicaría la intensidad y la frecuencia de los fenómenos extremos. La última vez que se llegó a un nivel de calentamiento por encima de los 2,5 grados, fue hace tres millones de años. Cuando ni siquiera existía el ser humano. Según las previsiones de los expertos, se espera que la barrera de los 1,5 grados se supere en los próximos 20 años. Ya que los gases de efecto invernadero permanecen en la atmósfera durante décadas. Si se redujesen las emisiones, la medida tardarían unos 30 años en tener efecto en las temperaturas globales. Pero los beneficios para la calidad del aire llegarían rápidamente. La evidencia de que el ser humano ha influido sobre el clima es abrumadora. Vivimos una etapa de fenómenos meteorológicos extremos. Como la tremenda ola de calor de finales de junio en Canadá, las inundiaciones en el centro de Europa o los recientes incendios asociados al calor de la cuenca del Mediterráneo. El informe concluye que existe una relación directa entre el incremento de las temperaturas medias y el aumento de estos fenómenos extremos. Además de la subida en el número de ciclones tropicales intensos, la disminución del hielo marino del Ártico y la reducción de la capa de nieve y el permafrost. Por cada medio grado de subida en la temperatura de calentamiento global se provoca un incremento de las sequías agrícolas. Los cambios que afectan a los océanos y a las capas de hielo serán ya irreversibles durante siglos o milenios. Entre 1901 y el 2018, el nivel del mar aumentó unos 20 cm. Para 2100 la subida podría ser de 40 cm. Aunque, algunas previsiones la sitúan hasta los 80 cm. El Ártico se seguirá calentando más del doble de rápido que la media del planeta. Este informe supone todo un código rojo para la humanidad. La quema de combustibles fósiles y la deforestación están asfixiando a nuestro planeta. Y poniendo a miles de millones de personas en una situación de riesgo. El calentamiento global afecta a todas las regiones de la tierra. Urge que todos los gobiernos y el conjunto de la sociedad mundial transforme su modelo de desarrollo. Y que se adapte para hacer frente a la amenaza que representa el calentamiento global.