Mirad arriba: la basura espacial alrededor de la tierra
Sobre este episodio
Mirad arriba: la basura espacial alrededor de la tierra A diario generamos toneladas de residuos. Pero no solo en la tierra. En el espacio también se acumulan miles de fragmentos de las misiones espaciales. Se le llama: basura espacial. Y es un asunto urgente a tratar según la Agencia Espacial Europea. Se trata de todo aquello que tenemos en órbita en el espacio y está fuera de uso. Los residuos se acumulan. Incluso, algunas zonas están al borde del colapso. Desde el comienzo de la era espacial en 1957, se han lanzado toneladas de cohetes, instrumentos y naves al espacio. El resultado es que el número de desechos peligrosos no hace más que crecer. La Esa calcula que actualmente hay unos 26.000 objetos en el espacio. Entre estos, sólo 2.800 tienen alguna función. El resto es basura espacial. Muchos desechos con muy pequeños. Pero son peligrosos por la velocidad que desarrollan. Y pueden dañar a los satélites o a las naves espaciales. La mayor parte de esta basura espacial acabará entrando en la atmósfera terrestre. Algunos trozos se desintegraran en su recorrido hacia la tierra. Pero otros no lo harán. Los escombros del cohete chino Long March 5B Y2 eran enormes. Pertenecían a un cohete de 20 toneladas. Y terminaron cayendo al Océano Índico la noche del 8 de mayo del 2021. En la órbita geoestacionaria se observa de manera continua un mismo sector de la tierra. Es donde se encuentran los satélites meteorológicos. Aquí, la acumulación de residuos es cada vez mayor. Y lo mismo pasa en algunas órbitas bajas. La solución es compleja. Y pasa por reducir el número de misiones que se lanzan cada año al espacio. Otra opción es acelerar el proceso de desintegración. Provocar que vuelvan antes a la tierra. Y la tercera vía, sería la más respetuosa con nuestro entorno. Habría que recoger la basura espacial. Crear robots espaciales que trabajen en equipo y recojan los desechos que hay. Sin duda, como en el título de la famosa película de Netflix… Hace falta que miremos arriba. Y nos pongamos manos a la obra.