Maneki Neko el gato japonés de la buena suerte
Sobre este episodio
Maneki Neko el gato japonés de la buena suerte Hello Kitty, Doraemon… No hay generación japonesa que no se haya fijado en estos curiosos gatos. Allí, encarnan toda una simbología pasada, presente y futura. Dicen que vive en las 47 prefecturas en las que se divide la nación insular. Este es Maneki Neko, el gato de la suerte. Habitual en escaparates, en casas, repisas, estanterías, etc. Vamos, que es una estrella de la decoración en occidente. Se caracteriza porque con una pata levantada nos invita a pasar o saluda a quienes pasan por delante. Maneki Neko significa: el gato que invita a pasar o el que hace señas. Para atraer la buena fortuna. Desde la tienda, restaurante, hogar o en la escuela en la que se halle este felino. El folklore mágico de Japón es amplio y profundo. A veces, aterrador, con numerosos monstruos sobrenaturales. Sin embargo, este simpático animal es un símbolo de esperanza. Los gatos vivían en la corte, eran queridos por los emperadores. Y también por los campesinos. Se piensa que llegaron a través de la ruta de la seda durante el período Nara, sobre el año 710. Arribaron en barcos para proteger de las ratas a los rollos budistas. De hecho, se han encontrado con bastantes huesos de gatos domésticos por Nagasaki. Ahora conozcamos una de sus historias. Alrededor de 1620, el templo de Gotokuji en Tokio, estaba en muy mal estado. Atravesaban problemas financieros para su remodelación. Allí vivía un monje pobre y su gata, Tama. Ambos compartían miseria, escasa comida y un refugio por ese lugar. Un día, de camino a casa, un samurái de la provincia de Hikone, llamado Naotaka li, se puso a descansar bajo un árbol cerca del templo. Se quedó atrapado, bajo una tormenta eléctrica. Mientras esperaba, se topó con un gato que parecía saludarle con la pata, invitándole a pasar al templo. El samurái le siguió y se adentró en el edificio. Justo en el momento en el que un rayo atravesaba el árbol bajo el que se había resguardado. El Samuari lo interpretó como un gesto de buena suerte que le había salvado la vida. Y lo agradeció, donando una gran cantidad de dinero al templo. En Japón creen que las cosas que viven demasiado tiempo, o de manera peculiar, manifiestan poderes mágicos. Los felinos pueden estirarse bastante, caminan sin hacer ruido y sus ojos brillantes cambian de forma en la noche. Este aura les confiere la cualidad de ser un animal mágico. Originalmente, el Maneki-Neko era solo blanco. Ya que este se relaciona con la buena suerte. Más tarde surgió su opuesto, el negro, que servía para protegerse del mal. Luego llegaron más. El rojo es para la buena salud, el amarillo, el rosa es para el romance y el dorado atrae la riqueza. Otra teoría dice que este objeto viene de Usugumu Dayu. Donde protegió a una cortesana de una serpiente gigante. Algunas de estas figuras son eléctricas o funcionan con baterías. Con sus tonos neón. Incluso, mueven los ojos y se pueden usar como huchas. Otros tienen una moneda en la pata llamada Koban. Que se usaron en el período Edo. Un detalle curioso de estos animales son sus collares. Todos portan uno rojo. Se basa en la historia de la Tercera Princesa del Cuento de Genji. En estos relatos se describe a un gato blanco con una correa roja y parece como si estuviera encantado. Además, si el gato saluda con la pata derecha traerá prosperidad y dinero. Si lo hace con la izquierda, atrae visitas. Cuanto más alto levante la pata, más suerte nos dará. Elige el tuyo, hay un Maneki- Neko para cada uno.