UNA HISTORIA DEL MIEDO HALLOWEEN 2022
Sobre este episodio
UNA HISTORIA DEL MIEDO HALLOWEEN 2022 • El miedo a la muerte ha sido un principio inseparable de la vida a lo largo de los siglos. • Toda cultura, religión o marco de pensamiento pretende la supervivencia. • De esta incertidumbre ante el más allá surgen los mitos, las leyendas y las profecías que moldean la existencia humana. • Del miedo a la muerte se desprende el temor a ser enterrado vivo. • Muchas personas creyeron que los vampiros habían sido enterradas así. • Además, los monstruos son, en su mayoría, entidades de esencia dual. • A medio camino entre el mundo de los vivos y el de los difuntos. • Fruto de este pánico, en el siglo 19 prosperó la literatura del horror. • Desde el Frankestein de Mary Shelley al Drácula de Bram Stoker. • La escritura recogió el sentir popular y lo plasmó en forma de ficción. • Destaca Edgar Allan Poe y su relato: el entierro prematuro. • El proceso de certificar una defunción no había cambiado nada desde la Roma clásica. • Bastaba con comprobar que a una persona no le latía el corazón, le faltaba la respiración y no tenía sensibilidad para considerar su muerte. • De hecho, la muerte aún estaba emparentada con lo oscuro y sobrenatural. • Incluso, relacionada con el sueño. • Los creyentes vivieron pensando que el alma salía del cuerpo y ascendía al cielo. • Nada cambió hasta 1787, cuando el médico francés François Thierry propuso que en las ciudades francesas se construyeran mortuorios. • Allí se depositarían los cadáveres hasta que se notasen los primeros signos de putrefacción. • De manera que solo la descomposición del cuerpo anunciaba la muerte. • La Rae define el ‘miedo’ como una sensación de angustia ante un daño, real o imaginario. • O la aprensión que alguien tiene de que le suceda lo contrario de lo que uno quiere. • Cada año, la noche del 31 de octubre, en Halloween, se apela a este sentimiento. • Películas de terror, disfraces, bromas y sustos, forman parte de esta popular celebración. • Conozcamos los mecanismos del miedo. • La respuesta a este comienza en la amígdala, ubicada en el sistema límbico. • El hipotálamo se activa. • Cuando detecta una fuente de peligro, desencadena los sentimientos de miedo y ansiedad. • Entonces, prepara las respuestas motoras más habituales ante una amenaza: la lucha o la huida. • En una película de terror sufrimos esta sensación. • Nos agarramos al brazo de un acompañante o nos tapamos la cara ante una escena peligrosa, es nuestra huida. • Sin embargo, otros piensan: ¡haz algo! • El cerebro se hiperactiva, las pupilas y los bronquios se dilatan y se acelera la respiración. • Aumenta la frecuencia cardiaca, la presión arterial y el flujo de glucosa a los músculos. • Entretanto, los órganos no vitales para la supervivencia se ralentizan. • En cambio, hay personas que disfrutan pasando un miedo controlado. • Un reciente estudio de la American Pyschological Association lo demuestra. • Todo depende de ciertos factores. • El contexto, hace entender al cerebro que la amenaza no es real y por eso la experiencia acaba siendo positiva. • Enfrentarse, voluntariamente, a una situación de terror puede mejorar la gestión del estrés. • Es como una especie de entrenamiento para saber cómo reaccionar ante situaciones imprevistas. • Morirse de miedo. • Una sensación física y mental que agudiza los sentidos. • Pura adrenalina en vena. • En definitiva, el miedo controlado y provocado puede ser una especie de fuente de placer. • También, puede haber un punto medio entre pasar miedo y disfrutar. • Al pasar de un instante de estrés a otro de paz, segregamos endorfinas y dopamina, las hormonas de la recompensa. • Es como si nuestro cuerpo dijera: de la que me he salvado. • En conclusión, es una sensación ancestral estampada en nuestro Adn. • Y que buscamos experimentar en Halloween. • Felices fiestas.