ARQUEOASTRONOMÍA LOS SECRETOS DEL MEGALÍTICO
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ARQUEOASTRONOMÍA LOS SECRETOS DEL MEGALÍTICO Dólmenes, menhires o crómlech. Sus secretos son incontables. La arqueo astronomía intenta desentrañar los secretos de estas moles. Algunas tienen más de 5.000 años. Tuvieron una función funeraria y religiosa. Pero, además, señalan el movimiento de las estrellas en la esfera celeste. Las salidas o puestas de sol en los equinoccios y los solsticios fueron dos fechas importantes para nuestros antepasados. Uno, para sus rituales religiosos, ya que sus dioses eran solares y lunares. Y dos, para la agricultura, para seguir la temporada de cosecha en verano o la de la siembra en invierno. Por lo tanto, nuestros ancestros fueron unos grandes observadores de la naturaleza. La aparición de estas construcciones en el Neolítico están ligadas a la agricultura y a la ganadería. Aunque hay más. Representan una cosmovisión más amplia y sagrada del paisaje y del universo. Michael Hoskin es uno de los arqueo astrónomos más reputados del mundo. Ha estudiado unos 3.000 megalitos por todo el planeta, desde Europa al norte de África. Su conclusión es muy clara, asegura que el 99 por ciento de estos levantamientos están orientados al nacimiento del sol, bien sea en los equinoccios o en los solsticios. Incluso, estas moles pétreas juegan con su luz. Es decir, que se hicieron para que los rayos incidan en un sitio exacto, el sanctasanctórum. Se trata de la cámara sepulcral del dolmen, donde depositaron los restos de los antepasados fallecidos. El efecto de esa iluminación es simbólico. El sol trae calor y vida a la cámara de los muertos. El último rayo se asocia con la idea de renacer. A partir del equinoccio de primavera, las plantas y las flores resurgen. Este fenómeno se repite desde Stonehenge, Inglaterra, en Newgrange, Irlanda…hasta en los dólmenes de Antequera, España. A lo largo de la historia se ha empleado esta disposición para aprovechar la luz del sol. En el Antiguo Egipto la usaron para iluminar el templo de Ramsés segundo. En conjunto, las piedras parecen un ejército de soldados. Antes del Neolítico, en la prehistoria, ya existía un espíritu religioso. Un intento por honrar la memoria de sus antepasados. Los monumentos megalíticos cumplieron con esa y otras funciones: No todos tuvieron la misma finalidad. Unos fueron estructuras de poder, otros un lugar de culto a los muertos o un templo de sanación para los enfermos. Los habitantes del Neolítico creían en la Diosa Madre de la Naturaleza, gobernadora del ciclo de la muerte y resurrección cósmica. El mayor complejo megalítico se halla en Carnac, en la Bretaña Francesa. Se calcula que llegaron a colocar unas 10.000 piedras enormes. Y se extendió hasta los 8 km de largo. Hoy en día, sólo se conservan unos 3.000 menhires. Las hileras de menhires y sus perpendiculares parecen una formación de soldados petrificados. Están orientadas hacia los puntos de salida del sol. En Stonehenge y otros monumentos megalíticos se aprecia una especie de piedra del altar. Sirve de indicador para las ceremonias y orientaciones. Para identificar el eje principal del solsticio de verano pusieron la piedra talón y la piedra del sacrificio. Durante el solsticio de verano, el sol se levanta justo por la piedra talón y alcanza el centro del altar. Fue una especie de centro ritual de un sistema religioso. Asociado con los antepasados y con el movimiento del sol y la luna. En los templos de Hagar, en Malta, hay hasta una cámara secreta que comunica con la sala del oráculo. Desde donde el sacerdote hablaba a los presentes simulando que las palabras venían de los Dioses. A este santuario acudieron muchos enfermos en busca de curación. También se especula con que sus moradores aprovecharon la acústica especial de la cámara circular para entrar en trance mediante el sonido y la vibración. Todo acaba, la época de construcción de los Megalitos llegó a su fin. Los expertos pronostican que por razones económicas y sociales. Aun así, sus descendientes nunca dejaron de mirar al cielo. Tomando como referencia la posición de los astros para sus obras.