SE APRUEBA EL IMPRESCINDIBLE TRATADO DE LOS OCÉANOS
Sobre este episodio
SE APRUEBA EL IMPRESCINDIBLE TRATADO DE LOS OCÉANOS El pasado 4 de marzo se llegó a un acuerdo histórico. Se aprobó el Tratado Global de los Océanos. Los objetivos que se persiguen con esto, serían: proteger el océano, abordar la degradación ambiental, luchar contra el cambio climático y prevenir la pérdida de biodiversidad. Más de quince años ha tardado en conseguirse este acuerdo para establecer un nuevo tratado sobre la alta mar. Veamos este punto con mayor detalle. La alta mar es el espacio situado fuera de la jurisdicción nacional. Cubre casi dos tercios de los océanos del mundo. Y es donde hallamos un ecosistema con inmensos beneficios ecológicos, económicos, sociales….vamos, que son fundamentales para la humanidad. Sin embargo, este territorio está amenazado por la contaminación, la sobreexplotación, el cambio climático y la disminución de la biodiversidad. Por lo tanto, con este tratado se pretende proteger al menos el 30% de los océanos de cara al año 2030. Actualmente, sólo está a salvo el 1% del área. Ahora conozcamos en profundidad porque es imprescindible seguir este acuerdo. El océano produce más de la mitad del oxígeno que se libera a la atmósfera. Gracias a la presencia del fitoplancton, los océanos son los responsables de entre el 50% y el 85% del oxígeno que se libera cada año. Además, los mares actúan como un sumidero de dióxido de carbono, reduciendo los niveles de efecto invernadero en la atmósfera. Según Naciones Unidas, los océanos son la mayor fuente de proteínas del mundo. Más de 3.000 millones de personas dependen de la biodiversidad marina y costera para su sustento. Nuestra salud está ligada a la del océano. Del fondo marino se extraen gran parte de los principios que se emplean en las medicinas. Ahora, según advirtió el secretario de Naciones Unidas, la situación de los océanos ha llegado a un extremo muy peligroso. Los altos niveles de contaminación afectan a más de 800 especies marinas. La WWF de España alertó en su informe de que los plásticos del océano estarán presentes en nuestras mesas en el 2050. A esto se le suma el hecho de que un 10% de las especies marinas están en riesgo de extinción por el citado cambio climático, la sobrepesca o el tráfico marítimo. Con el aumento de la temperatura del agua, gran cantidad de crustáceos y caracoles no podrán sobrevivir. Esto afectara a otros sectores que dependen de la cría de ostras y mejillones. Para que os hagáis una idea, cuanto más se calientan los océanos, menos Co2 pueden almacenar y, por lo tanto, menos nos pueden proteger. El asunto principal de este acuerdo fue el reparto de los recursos genéticos marinos. Estos serían el material biológico procedente de plantas y animales del océano. De donde se extraen productos farmacéuticos, industriales y alimentos. Fuera de las aguas territoriales, no existían un marco legado aceptado universalmente. Por ejemplo, las naciones más ricas disponen de más recursos y financiación para explotar el fondo del océano. Con este acuerdo, intentan que las naciones menos favorecidas puedan compartir los beneficios de forma más equitativa. El problema es que nadie sabe cuánto valen estos recursos oceánicos y cómo podrían repartirse. Esperemos que las negociaciones sigan avanzando hacia esta buena dirección. La cura para cualquier cosa es agua salada: el sudor, las lágrimas o el mar. (Isak Dinesen)