CAROLINE WILKINSON LA ANTROPÓLOGA QUE RECONSTRUYE ROSTROS DEL PASADO
Sobre este episodio
CAROLINE WILKINSON LA ANTROPÓLOGA QUE RECONSTRUYE ROSTROS DEL PASADO La antropóloga escocesa Caroline Wilkinson ha reconstruido, digitalmente, el rostro de varios personajes del pasado. La Casa del Museo de Sebastian Bach le pidió que usase sus técnicas forenses y de imagen para recontruir facialmente a este célebre compositor. La investigadora lleva una década perfeccionando su método. Y emplea desde modelos estadísticos a imágenes clínicas o disecciones humanas. Wilkinson analiza las relaciones entre los tejidos blandos y duros del rostro. Así idea una escultura virtual a partir de muestras craneales mediante un sistema informático. Tutankamón fue otro de los rostros ilustres que logró reconstruir. Sin duda, su trabajo tiene aplicaciones en la identificación forense. Centrándonos en Bach, ella utilizó los datos de los retratos, las mediciones de su cráneo y la máscara mortuoria del músico. El resultado le ha permitido desvelar la faz del compositor. Se trata de un rostro de facciones amplias y maduras. Frente despejada, incipientes entradas en su cabello y labios carnosos. Con un escáner láser replicó el cráneo. Después aplicó el sistema de ordenador en 3d. A pesar de seguir un proceso minucioso, muchas veces el color de la piel, el de los ojos o el del pelo siguen siendo un misterio. En el caso de Bach, tomó como modelo la moda del momento. Otro ejemplo es el de San Nicolás, el santo turco del siglo cuarto que en nada se parecía al Papá Noel actual. El santo era moreno, con nariz más bien chata y una mandíbula pronunciada. Un rostro que vuelve a la vida a pesar de que nació en el año 270 de la era cristiana y falleció hacia el 350. En esta ocasión, la antropóloga analizó los restos del santo de la cripta en la basílica de Bari, al sur de Italia. Para completar la imagen se tuvieron en cuenta las pinturas religiosas de la época. Y la conclusión es que vemos el rostro de un hombre de unos 60 años. Que midió 1,52 m de altura, ojos marrones, tez morena, ligeramente calvo y nariz chata. Definitivamente, una apariencia muy distinta a la del Papá Noel de barba blanca del presente. Por último, os dejo con unas imágenes de otras reconstrucciones que ha realizado Wilkinson.