El balón nuclear el maletín que siempre acompaña al presidente de Estados Unidos
Sobre este episodio
El balón nuclear el maletín que siempre acompaña al presidente de Estados Unidos Lo hemos visto en muchas películas de guerra. ¿Hay un botón rojo nuclear? Lo que sí sabemos es que un misterioso maletín negro acompaña, desde 1962, al presidente de turno de los Estados Unidos. Ese año, en plena Guerra Fría, en la conocida como la crisis de los misiles cubanos. Kennedy se hizo la siguiente pregunta. Si tengo que lanzar los misiles…¿Cómo se puede comprobar que soy yo quién da la orden? La respuesta consistió en crear un sistema de verificación seguro a través de códigos. Y recibió el nombre de Operación a bote pronto. Aunque el origen del maletín se remonta a la administración de Eisenhower. En el cine se ha representado en forma de botón rojo, de dos llaves que giran a la vez o de la famosa cuenta atrás. Hay una serie de protocolos, a los que se someten los presidentes, para ser capaces de gestionar esa situación en momentos de máxima alerta. Ahora sabemos que el balón nuclear, el nombre que recibe ese maletín negro, es la clave. La llave para autorizar un ataque a cualquier parte del mundo en unos pocos minutos. Es un maletín negro forrado en cuero y pesa unos 20 kg. Los presidentes americanos son los únicos que conocen los códigos nucleares o dorados para accionar una respuesta atómica. Para ello, deben usar una tarjeta de plástico, conocida como ‘la galleta’. Que contiene una serie de códigos alfanuméricos que sirven para identificar al mandatario. Hay más de un maletín, por lo menos se conocen tres. Se sabe que la vicepresidenta de Estados Unidos, tiene otro en su poder. El balón nuclear lo acarrea un miembro de las fuerzas armadas que sigue al presidente. En teoría, debe permanecer cerca del gobernante, a un radio de menos de tres metros. Se cree que dentro hay una libreta negra con una lista de objetivos estratégicos. Una especie de manual de instrucciones a la hora de iniciar una respuesta nuclear, según la intensidad. El control de las armas nucleares está recogido en la Constitución de los Estados Unidos como una atribución exclusiva de su presidente. Ya que es el comandante en jefe de las fuerzas armadas. Los expertos estiman que esa decisión crítica se procesaría en menos de diez minutos. El resto ya nos lo podemos imaginar.