Los rituales de la ira una tendencia para promover el bienestar
Sobre este episodio
Los rituales de la ira una tendencia para promover el bienestar Los rituales de rabia o de la ira son una tendencia en bienestar. Dicen que sus practicantes pagaron unos 4.000 euros por realizarlo. Van al bosque y destrozan cosas de forma simbólica, como señal de liberación. Se supone que estas ceremonias sirven para aliviar el estrés. Y permite que sus participantes, griten, golpeen el suelo con palos y se desahoguen. Estos bosques están lejos de las zonas residenciales para no molestar a otros residentes. De manera que los participantes se sienten libres para exorcizar su ira. Mia Magik se autodenomina como ‘hada madrina espiritual’. Y ha dirigido estos rituales en Escocia. Comenzó a planearlos para ella y sus amigos. Antes de convertirlos en excursiones de un día de duración para los grupos que pagan el importe que cuestan. Estos retiros suelen incluir otras actividades, además de soltar lastre. Durante el ritual, Magik guía a los participantes para que conecten con sus emociones más profundas. Poco a poco, van accediendo a través de respiraciones profundas y meditaciones. Y suele emplear este discurso: Piensa en las personas que te hayan lastimado alguna vez, que ignorasen tus límites, que se aprovecharon de ti. Según ella, cuando las personas gritan y liberan su ira, dejan espacio para que se expanda su alegría. Tras esa jornada, regresan a sus hogares con una actitud distinta. Sintiendo gratitud, tranquilidad y paz. Todo ello, en contra de una sociedad en la que estamos reprimiendo nuestras emociones por miedo al qué dirán, afirma esta hada madrina. Ella recomienda que tanto hombres como mujeres lo practiquen. Al estar en ese entorno, con varias personas desnudando sus emociones, es fácil contagiarse de ese estado. Las emociones nos ponen en alerta. A pesar de esta moda, algunos expertos señalan que estos rituales no son efectivos para todos. Depende de la persona. Para ciertos perfiles es mejor soltar el estrés de forma progresiva. Con entrenamientos, ejercicio o, en el lado contrario, con retiros en lugares en calma. Como un baño de sonido. Y vosotros ¿Os apuntaríais a un retiro de la ira?