Dulces como capricho: disfrutar sin descuidar la alimentación
Sobre este episodio
Comer dulces de vez en cuando no tiene por qué ser incompatible con una dieta saludable. La clave está en la moderación, la frecuencia y el equilibrio de nuestra alimentación diaria. Según los especialistas en nutrición, lo importante no es prohibir determinados alimentos, sino aprender a consumirlos de forma consciente y sin excesos. Tomar un pastel, un helado o unas galletas como capricho ocasional puede formar parte de una alimentación equilibrada. Sin embargo, conviene evitar que estos productos, ricos en azúcares añadidos y grasas, se conviertan en un hábito diario o sustituyan a alimentos nutritivos.