487 - Deducir o inducir: el duelo mental que decide una buena estrategia de marketing
Sobre este episodio
La deducción parte de una regla general y la aplica a un caso concreto. Por ejemplo: “si nuestra marca compite en precio, debemos comunicar ahorro”. Si la premisa es correcta, la conclusión tiene fuerza. La inducción hace el camino contrario: observa casos concretos y extrae un patrón. Por ejemplo: “en las últimas campañas, los mensajes más humanos han funcionado mejor; quizá el público está buscando cercanía”. La deducción busca coherencia lógica, trabaja con conclusiones necesarias si las premisas son verdaderas. La inducción busca patrones en la realidad, trabaja con probabilidades que mejoran cuando acumulamos información.