Realidades Espirituales 1- MAGIA NEGRA Y BLANCA
Sobre este episodio
Todos han oído hablar de magia blanca y negra, lo oculto, el satanismo, la santería, el chamán, voodoo y wicca. La lista sigue y sigue, pero ¿quién puede mencionar a todas las tradiciones espirituales que se basan en la manipulación de la mente, alma humana y las “otras fuerzas” que junto a nosotros habitan nuestro mundo. Independientemente de cuáles sean las creencias religiosas de un individuo, casi todo el mundo hoy en día ha experimentado de una forma u otra tales “fuerzas oscuras”, como el mal de ojo, una maldición, mala suerte, o algo mucho peor. Si bien la adhesión a la religión organizada de cualquier tipo se ha desplomado y los milenios de viejas normas morales interculturales están siendo astillados pieza por pieza, las creencias en el arcano de las artes oscuras se han disparado a niveles nunca antes vistos. La sociedad occidental está en una relación amorosa con el arcano y lo oculto. Los medios populares están llenos de libros, películas, programas de televisión y juegos de computador sobre la brujería, la magia y la hechicería. Si bien muchos creen que se trata de formas benignas de entretenimiento, los seguidores de las artes oscuras no reconocen tales limitaciones. El bien y el mal se definen muy diferente en el léxico de las artes oscuras, a cómo se entienden dentro de los contextos de todas las religiones clásicas de todo el mundo. Cada tradición religiosa a lo largo del tiempo y de todos los lugares del mundo ha tenido que hacer frente a un “Otro Lado” que trató de causar daño, al igual que la religión en sí trató de hacer el bien. Enfrentar el lado oscuro del “Otro Lado”, por lo tanto, no es un asunto sujeto a un solo pueblo, una cultura o una religión. Todo ser humano ha tenido que luchar en esta batalla. Cada religión ha tenido que enfrentarse a un mal en medio de ella. Las religiones occidentales, como religiones orientales y las religiones nativas, todas se enfrentan al mismo problema. El mal existe y es manipulado por personas malvadas. Necesitan ser confrontados, luchados y derrotados. El mal no se define por teologías opuestas. Las creencias religiosas no tienen nada que ver con esta lucha. Lo que usted cree y cómo sirve al Cielo no es aquí el problema. El problema no es lo que uno cree, sino más bien lo que uno hace. Las acciones siempre hablan más que las palabras. Esta es un verdadera declaración mantenida en común por todos los sistemas religiosos a lo largo del tiempo, incluso aquellos que son de fe establecida. Desafortunadamente, debemos reconocer que hay individuos buenos y malos dentro de cada religión y cada cultura, y este ha sido siempre el caso. Confrontar lo oscuro del “Otro Lado” por lo tanto, es el tema, no el debate sobre cuestiones académicas teológicas y filosóficas. Una de las grandes reglas de toda realidad espiritual es la ley del apego. En resumen, la ley de el apego dice: “una vez que uno tiene contacto con algo, por pequeño o benigno o maligno que sea, el contacto deja un lugar indeleble que sirve como punto de conexión para un mayor contacto y actos como un puente y una apertura para profundizar en la persona, incluso sin la conciencia de la persona o consentimiento”. Esta ley espiritual del apego también se encuentra dentro de la Toráh. El más mínimo contacto con alguien o algo … La cosa “tumah” (bíblicamente impura) puede hacer que todo lo que tenga contacto sea igualmente “tumah”. (impuro). La energía negativa de tumah es contagiosa y contamina al contacto. Incluso en la moderna medicina, entendemos este concepto en referencia a bacterias y virus. Lo que fallamos en reconocer por ignorancia, es en cómo los poderes de lo oscuro, es decir, el “Otro lado” pueden contaminar e infectar de la misma manera que lo hace la tumah bíblica, tal y como las bacterias y virus médicamente son reconocidas. Por lo tanto, tenemos una generación entera que se abre a una infección psíquica sin incluso saber que han sido infectados y qué daño causa esta infección. Dado que casi todos se hacen los de la vista gorda ante esta propagación infecciosa, la misma salta, salta y se eleva a alturas de proliferación nunca antes vistas. Desafortunadamente, como con todas las otras enfermedades, la oscuridad, el “Otro lado” mata. Solo hemos comenzado a ver las etapas iniciales de su envenenamiento en nuestra sociedad con los actos aleatorios de violencia y asesinato perpetuados por aquellos bajo el hechizo oscuro. Todavía no nos hemos dado cuenta de cómo muchas enfermedades físicas y psicológicas sufridas por las masas han sido causadas por influencias ocultas más que por circunstancias físicas. De hecho, muchas dolencias físicas que han sido infligidas a personas, se han hecho debido a sus elecciones personales. Muy poca de estas personas se dan cuenta que sus elecciones (o falta de elección), son el resultado directo de una oscuridad sutil que el “otro lado” ha influenciado en sus mentes. Otra gran regla del reino del espíritu, similar a la “ley del apego”, es la “ley de la mayor influencia”. En pocas palabras, esta ley postula que “con una conexión abierta entre dos puntos (personas, lugares o cosas), la influencia del más fuerte siempre dominará a él más débil. Por lo tanto, en el lado oscuro, el otro lado, siempre hay una batalla en curso por el control. En la Torá, esta ley se refleja en las leyes de Kashrut y se llama “tatah gavar” (lo que es de abajo absorbe de lo que está arriba). Los maestros del lado oscuro, el “Otro lado” han usado desde la antigüedad métodos similares a los militares de guerra para colocarse en una posición de dominio y control definitivos sobre otros. Estas manipulaciones psíquicas y ocultas son casi idénticas a las sutiles y engañosas de los movimientos encontrados en maniobras políticas y militares. De hecho, las prácticas militares modernas históricamente pueden demostrar que las guerra psicológicas tiene sus orígenes en las enseñanzas de lo oculto. En pocas palabras, el lado oscuro, el “Otro lado” busca controlar la mente del individuo y a través del control de la mente, controlar el cuerpo y las acciones de la persona. Y esto incluye a toda la población mundial. Las manipulaciones de la mente para controlar el comportamiento ciertamente no tienen un alcance limitado. Nuestra entera civilización occidental se basa y está construida en los medios de entretenimiento públicos, todo lo cual está basado en la premisa de entrar en la mente individual, en aras de la manipulación individual y del comportamiento. Escrito y elaborado por David Saportas davidsaportasl@yahoo.com