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Para qué Vives 5 - Sobre el Arte de Pensar

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Sobre este episodio

SOBRE EL ARTE DE PENSAR. Ver artículo escrito completo en mi blog: https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2021/05/02/para-que-vives-5/ La crisis, es una CRISIS de la CONSCIENCIA. La visión materialista y el sistema económico y productivo que rige el mundo entero NO ES SOSTENIBLE. Por muchas razones que no son el objeto a mencionar por ahora, pero que son IRREFUTABLEMENTE DEMOSTRABLES, bajo las condiciones actuales el mundo se dirige a un inevitable COLAPSO VIOLENTO. Y lo peor de todo, como ya se insinuó antes: Ni siquiera es el resultado proveniente de causas previas atribuidas a un devenir de acontecimientos de la historia de la raza humana. Es una AGENDA OCULTA. Está manipulada por otros que conocen secretos que el ser humano no quiere ver. Y el final, verdaderamente no es deseable. No es casualidad que el mundo entero, SIEMPRE está en contra de ISRAEL y los JUDÍOS. Hay razones muy profundas de esto, y no son las típicas explicaciones psicológicas superficiales y triviales de los historiadores, psicólogos o politólogos “expertos ignorantes”. El “Sitrá Ajará” (el otro lado) conoce perfectamente que la solución a todo se encuentra en ISRAEL, pues tienen la TORÁ, la Revelación directa de Dios. Lo triste es que el hombre como género, bien puede merecer su aparente oscuro destino; simplemente porque se prostituyó y se vendió al mejor postor, sin saber las consecuencias de sus decisiones. Como dicen las películas baratas de “Conspiro-Hollywood”, se “vendió el alma al diablo”. Tenemos que saber que NO es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma, que nadie está más esclavizado que quien erróneamente cree ser libre. Que el mayor reto que debe enfrentar el hombre es el despertar en la mente, que debemos dedicar nuestro mejor esfuerzo al ejercicio de PENSAR. Lastimosamente, estamos tan absortos e hipnotizados en el sistema, que si no estamos liberados, estamos dispuestos a matar y morir por el mismo sistema. Como me decía un conocido alguna vez: “Deje de estar pensando en pendejadas, lo importante es el dinero”. La humanidad podría en apariencia tener un destino fallido debido a que decidió usar su MENTE A FAVOR DEL CUERPO en vez de seguir el camino opuesto. Sólo se persigue el placer y la comodidad del cuerpo. Toda la tecnología se fundamenta en esto. Esto ya fue explicado extensamente anteriormente. En contraste, el uso del cuerpo a favor de la mente no es más que poner toda nuestra salud óptima a el ejercicio de PENSAR las cosas RELEVANTES de nuestra existencia y USAR EL CUERPO ACORDE. Como INCONSCIENTEMENTE algunos se percatan y lo expresan: PIENSE antes de hablar, PIENSE antes de actuar. PIENSE en las consecuencias. ¿Es que usted NO PIENSA? Que triste que quienes alguna vez se hayan identificado con estas frases, no obstante NO se hayan percatado de su Hipocresía al enunciarlas, por estar vendidos o prostituidos corruptamente a sus intereses particulares de egoísmo y depredación. Se trata de cuestionar de manera inteligente nuestra existencia, de hacer las preguntas más importantes que cualquier ser humano deba hacerse; de encontrar y develar la VERDAD para encaminar nuestras vidas en dicha dirección. Se trata de PENSAR para ver la VERDAD. Como se enuncia en el judaísmo: “El día que dejase de preguntar, ese día moriré”. ¿Y por qué se debe pensar para ver la verdad? ¿Es que acaso la verdad no es evidente? Respuesta: A estas alturas, ya se han presentado suficientes razonamientos que responden estas preguntas. Que la verdad está oculta por razones del libre albedrío; por razones del mismo propósito de la vida para el hombre; por razones de recompensa y bondad del CREADOR para con la humanidad. Por razones de una historia desconocida acaecida desde los mismos inicios de la creación del hombre, e inclusive antes. Es por esto que en Hebreo la palabra “mundo” se dice OLAM. Esta palabra viene de la raíz en hebreo “ocultar”. Significa que la palabra mundo en hebreo denota OCULTAMIENTO, lo cual quiere expresar que la realidad aparente que el CREADOR definió para el hombre en su paso por este mundo, debe develarse, y le corresponde al hombre desvelarla (con la ayuda de la TORÁ). Que la verdadera realidad está oculta; que DIOS está oculto, ya que de hacerse explicita su presencia (no obstante las infinitas evidencias que SI están enfrente de nuestras narices para ver a DIOS), inmediatamente quedaría inoperante el “libre albedrío”. Vale la pena hacer aquí un análisis adicional de aclaración: Se acaba de presentar como argumento una metodología de la KABBALÁ muy usada para el esclarecimiento y profundización de los estudios de la TORÁ. ¿Qué metodología? La de correspondencias de significados de una palabra hebrea por medio la composición de sus letras y cálculos de GUEMATRÍA. Ejemplo: Mundo = Ocultamiento Es claro que la credibilidad de este método sólo es evidente una vez se hacen manifiestas de manera contundente las múltiples correlaciones lógicas entre la “gramática” del idioma hebreo y las definiciones de todos los conceptos que explican las realidades del ser y del cosmos. Esto sólo se puede verificar en el idioma hebreo. No se verifica en NINGÚN otro idioma de la forma como sucede con el HEBREO. Los resultados y deducciones de esta metodología descalifican al cien por ciento cualquier intento de contextualización de la misma bajo la argumentación de la probabilidad o la especulación. Es imposible que la probabilidad avale los resultados que de la estructura del idioma hebreo se desprenden. Mucho menos la especulación. De hecho, se podría afirmar que de la misma estructura del hebreo, complementada con otros métodos como el de la GUEMATRÍA, se deducirían gran parte de las enseñanzas de la TORÁ por sí solas. Por eso el hebreo es denominado “Lashon HaKodesh”, la Lengua Santa. El HEBREO es el A D N de la CREACIÓN. El mismo universo o cosmos fue creado a partir de 10 enunciados en HEBREO (con la VOZ de DIOS). Aunque esta afirmación va infinitamente más allá de la interpretación literal, hoy día hay experimentos científicos que sirven como evidencia del impacto de la voz y el significado o concepto de las palabras sobre la materia. Por ejemplo, fotografías a nivel molecular y estructural de la materia antes y después de enunciarse palabras con significado (en voz alta, no sólo se trata de sonidos) muestran cambios moleculares fotografiados bien reveladores. No es el propósito profundizar aquí en esta publicación en los métodos kabbalistas, pero para ejemplificar lo que se viene exponiendo sobre el idioma hebreo (sin hacer mención continua de las palabras en hebreo), y lo que sería el significado del objetivo de PENSAR, veamos los siguientes razonamientos que se desprenden del análisis de las palabras y letras hebreas. Lo que se va a presentar es inobjetable tanto desde el punto de vista de observación, evidencia y conclusión del comportamiento humano y nuestra realidad, sino en la verificación de la metodología kabbalista cuando se conoce. Sólo estúdielo en lo posible con cuidado desde sus perspectivas vivenciales. Se darán varias ejemplificaciones sin que se den detalles del proceso deductivo kabbalista (pues haría muy extensas las explicaciones) todas ellas a manera de resumen: TOMEMOS EL EJEMPLO DE LA PALABRA “OJO”. A partir de la palabra “ojo” y la posición de sus letras (AIN – Ayin, yud, nun) en el ORDEN del alfabeto HEBREO, se manifiesta la palabra “deseo”, que a su vez se relaciona con las palabras “corazón”, “pecado”, “pereza”, “mutilación”, “sombra”, “boca”. La metodología de estudio conducirá a las siguientes conclusiones: El ojo y el corazón son agentes del pecado que obstruyen la visión de DIOS si no se controla el instinto de búsqueda de placeres corporales, disminuyendo así el vigor del hombre, volviéndolo vulnerable a los poderosos deseos de su corazón que no le brindan paz y satisfacción al alma; indicando que deseos desenfrenados provocan pereza, conduciendo al hombre a la mutilación de la vida, ya que la pereza trae consigo la dominación de la sombra sobre el ojo, lo cual significa un bloqueo de la visión espiritual hasta el nivel de no ser capaz de discernirse la luz de la Torá que pernea toda existencia. De esta manera, los bajos deseos del corazón inhibirán el poder del habla, limitándolo de una plena expresión de lenguaje a través de la boca. Es decir, el deseo tapa la boca. La “boca” se relaciona con el “habla” y esta con la manifestación de la facultad de “pensar”. Estas palabras hebreas (boca, habla, pensar), se relacionaran con las palabras, “labios”, “lenguaje”, “Shejiná, “palabra”, “mente”, “voluntad”, “abertura”, “anhelo”. Dichas palabras se encadenaran a otras que se irán mencionando implícitamente en las disertaciones a seguir: La capacidad del pensamiento se fortalece por el poder del habla. El poder sagrado se muestra en la facultad del habla; es decir la Presencia Divina de Dios en el mundo (la Shejiná) se revela a través de los labios y la santidad de la boca por medio de las palabras del lenguaje, siendo la abertura de la boca por donde se revela la Shejiná (haciendo también alusión a la Torá Oral, es decir el TALMUD y KABBALÁ). O lo que es lo mismo: A través de la santidad de la boca y de las palabras uno se acerca a Dios, mostrando que la facultad del habla une y trae armonía a la mente y al corazón. Ya que la facultad del habla está influenciada por la voluntad de la persona, las palabras de un hombre revelan su voluntad, lo cual significa que los anhelos del alma se expresan y sacian en las palabras. El habla depende de la pureza del propio corazón, la rectitud y conciencia del hombre; refleja su espiritualidad ya sea en su forma de hablar o en su selección de palabras. El poder del habla proviene del espíritu de vida alentado dentro del hombre. Aliento de vida que convierte al hombre en alma viviente. Como alma viviente adquiere el hombre el mismo poder de semejanza con Dios a través de la palabra (Milá en hebreo) y la circuncisión (también Milá en hebreo), raíz de la pureza de Israel. Pureza a través de la boca y a través del miembro sexual. Conexión entre el poder de la boca y la santidad del “Brit Milá”. La conciencia y el conocimiento son vitales a la calidad del habla. El aspecto del conocimiento se identifica con el concepto de fundación (Yesod = fundamento = cemento = simiente = semen) el cual define la situación espiritual del alma viviente y ejerce influencia sobre sus acciones. Las acciones provenientes de la facultad del habla transmiten los mensajes de la fuerza espiritual del hombre, en donde la conciencia debe preceder a la enunciación y ésta a la acción. Estas correlaciones de fundación y conocimiento conectan al hombre con las fuerzas de Misericordia y Justicia Divina. A causa de esta profunda conexión entre la conciencia, la mente, el corazón y la facultad del habla, la Torá regula y prohíbe el habla de maldad. La influencia negativa del habla en el corazón se refleja en actos indecentes que dañan el poder benéfico del habla y produce conductas anormales que destruyen la habilidad de adaptarse a su entorno. Dado que el corazón es el órgano central del cuerpo, a la corrupción del mismo a través de la vista y del habla le sobre sigue la corrupción (en hebreo = Ksal) en los placeres sensuales. La palabra “ksal” proviene de “kas” (grasa) + la letra “lamed” (la letra “L” en hebreo). La letra “lamed” representa al corazón (en hebreo = Lev), lo cual significa “una cobertura grasosa alrededor del corazón”. El resultado de esta cobertura de grasa (Kas) es el ocultamiento (Elem) de la luz de la verdad que emana naturalmente del corazón humano en el estado original de Adán (un corazón sano; no enfermo como lo tenemos ahora). Este punto está sugerido en las letras de la palabra hebrea “elem” (ocultamiento), que son las siguientes en el orden del alfabeto hebreo a la palabra “ksal” (corrupción). La oscuridad (en hebreo = joshej) de este mundo es lo que causa el olvido (shajaj) del verdadero sentido de la vida. El MATERIALISMO (jomer) es lo que cultiva el poder del “satán” (adversario) en el hombre y en el mundo, tal como se aprende de que las letras del “satán” siguen a las del “jomer” (materialismo) en el alfabeto hebreo. Debe notarse que la capacidad de entendimiento depende del corazón y que la Torá no será entendida por un tonto, pues la fuente de entendimiento del tonto se encuentra en su corazón cubierto por la grasa de la gordura, resultado del materialismo, opulencia y persecución de lujos. Una vida de materialismo cubre la “lamed” (letra “L” en hebreo) que además de significar el corazón, alude también al verbo enseñar (en hebreo = Lilmod) la innata sabiduría del hombre. Para los efectos del ejemplo, hasta aquí la cadena de deducciones kabbalistas a partir de la palabra “ojo” (la cadena puede seguirse hasta abarcar infinidad de conceptos). Lo anterior es tan sola una pequeñísima insinuación de las profundidades que se derivan del idioma hebreo y lo complejo del propósito de esta metodología y razonamientos que siempre deberán estar avalados por la TORÁ. Ejemplos similares a lo anteriormente expuesto son innumerables, abarcando todos los aspectos y secretos de la vida y el cosmos. Como dice el TALMUD: Busca, busca y busca en la TORÁ que TODO lo encontraras. Obviamente que esto implica que los niveles de ocultamiento de la sabiduría dentro de la Torá son infinitos. Hay muchos niveles de decodificación para que se limite el estudio a lo literal, que será el fruto máximo en camino de vuelta, pero nunca de inicio. Que no se concluya que lo anterior sale de la imaginación. Se deberá estudiar la Kabbalá y métodos de estudio para poder entender el cómo se llega a tales conclusiones. Y todo el análisis comienza a partir de una palabra (en este caso, la palabra OJO) y la posición de sus letras dentro del orden del alfabeto hebreo. De nuevo, todas estas conclusiones siempre son confirmadas en la TORÁ en cada nivel de sabiduría decodificada. Interesante resaltar la palabra que a propósito usé para iniciar toda la secuencia de razonamientos derivados de la mencionada metodología kabbalista. Algo completamente premeditado de mi parte. Obsérvese que se inició con la palabra “ojo”. Esto por supuesto tiene una correspondencia con versículos de la Torá, principalmente con aquel versículo ridiculizado por los críticos de la Biblia y totalmente desapercibido por todos aquellos estudiosos bíblicos (por ejemplo los cristianos, así lo hagan con las mejores intenciones) de todas las denominaciones. Me refiero al versículo de “Eva y la Serpiente con la tentación del fruto prohibido”, cuando se dice: “Y ella VIO”. A partir de ahí, se desencadena la corrupción y la muerte. No es casualidad que la simbología usada como herramienta de manipulación y conspiración del lado obscuro (por ejemplo en el Nuevo Orden Mundial, sectas tipo Ilumináis o el Deep State) se base notablemente entre muchas más, precisamente en el OJO. Para la muestra véase en el billete de un dólar el ojo que está en la punta de la pirámide; véase toda la iconografía de las sectas masónicas, de las sectas ocultistas; véanse los logos empresariales de las principales corporaciones del mundo; véase la figura del ojo a través de la historia registrado en todas las culturas desaparecidas desde los Sumerios, pasando por Egipto (con el ojo de Horus), Grecia, Roma, etc. No es casualidad que el judaísmo le haya dedicado estudios exhaustivos al tema del Mal de Ojo (Ain HaRá). Esto último para hacer más explicita la incapacidad que se tiene para PENSAR adecuadamente de todo aquél que está por fuera de la TORÁ, ratificando justamente los párrafos y conclusiones kabbalistas citadas acerca de la “sombra sobre el ojo que obstruye la visión de Dios”. Dichos personajes (los cristianos por ejemplo), en lo referente a sus estudios bíblicos es muy lo que poco dilucidan o aprenden. Terminan reduciendo y denigrando los “planos de la creación” a un cuento infantil o a un manual ridículo de historia del hombre. Ni para qué mencionar los abismos de obscuridad en que se encuentran los críticos bíblicos. Historias de los sabios de Israel, relatos del Talmud y aun relatos de “jajamim” (sabios de Israel) contemporáneos, son numerosamente citadas como enseñanzas dentro de los ámbitos exclusivamente judíos, con casos de índole sobrenatural en apariencias, denominados “milagrosos” y que parecerían no creíbles a nuestras mentes ineptas por su espectacularidad. Por ejemplo, todos los rabinos que pudieron ser partícipes de la redacción del TALMUD debían pasar una serie de pruebas. No cualquiera podía tener el privilegio de ser mencionado y participar en las discusiones del Talmud. Una de estas pruebas era la de RESUCITAR MUERTOS en el panteón. Si no podía llevar a cabo ésto, significaba que dicho “sabio” aspirante todavía NO tenía suficiente TORÁ incorporada en su ser como para revivir muertos, pues el conocimiento de la TORÁ es VIDA, es la cura de TODO. Un rabino que no era capaz de resucitar un muerto NO podía participar de las discusiones que al apostre formarían el TALMUD. Recapitulando acerca del concepto principal que se ha querido analizar en esta publicación, y que está referido a la importancia de PENSAR, a la importancia del uso del CUERPO a favor de la MENTE (y NO a la inversa), se hace ahora necesario conectar lo expuesto de este concepto con lo la importancia de la META de nuestras vidas. Se dijo que la META es develar la VERDAD, tal que esta se traduzca en nuestras vidas como CERTIDUMBRE y PAZ, la LUZ de la TORÁ y el PLACER derivado de esta, el título de TZADIK (justo) y el título de JASID (piadoso). También se ha insinuado que todas estas definiciones de la META son de trascendencia DIVINA y requieren toda una vida (varias vidas) de dedicación a su estudio para poder vislumbrarlas en su magnitud e importancia dentro del marco de referencia de la ETERNIDAD y la BONDAD. La conexión se evidencia en el resultado: Se PIENSA para develar la verdad, para poder ver la realidad invisible fundamental de la creación, para tener la visión de DIOS y SU VOLUNTAD, para evitar la corrupción del cuerpo, del habla y de la voluntad, para evitar se ensombrezcan más nuestros ojos y la percepción del mundo, para purificar nuestro corazón de la grosura que nos impide acceder a la sabiduría esencial. Se PIENSA para erradicar el miedo y la angustia y todos los males que de ahí se generan. Se PIENSA para poder hacer las conexiones correctas de todas y cada una de las MIDOT (rasgos de carácter) que definen nuestro ser y nuestra existencia. Se PIENSA para hacer el BIEN. Y el resultado es lo que define la META. Por ejemplo, como sería con referencia a la CERTEZA o CERTIDUMBRE. Es fácilmente deducible que la certeza es el antídoto al miedo generado por la incertidumbre. Desde este punto de vista la certeza se asocia al conocimiento del entorno y todas sus variables o el resultado final de un evento. Se concluye que certeza es sinónimo de conocimiento. Si se va conduciendo un vehículo del cual no se sabe si los frenos u otro mecanismo vital funcionan bien, ¿se asusta el conductor? Claro que si. Cuando se tiene certeza que todo si funciona bien, NO. Si se está pérdido en una ciudad desconocida y ya está anocheciendo, ¿se asusta la persona pérdida? Probablemente si. Cuando se conoce el lugar o se tiene la información necesaria, NO. Si se está enfermo y se desconocen las causas de la enfermedad y su cura, ¿se angustia la persona enferma? Probablemente si. Cuando se conocen las causas de la enfermedad y se tiene certeza en la cura, NO. Cuando se emprende una empresa de alto riesgo en la cual se ha invertido todo el capital, ¿se angustia el inversionista? Seguramente si. Cuando la inversión financiera no presenta riesgo y se tiene la certeza del retorno de la misma, NO. Ejemplos de este tipo se pueden dramatizar y aplicar hasta límites extremos en todos los aspectos de nuestras vidas, desde eventos que generan miedo y angustia, hasta aquellos que producen consecuencias más graves como locura, caos, destrucción y muerte. Todos ellos, generados por la falta de certeza. Bajo esta perspectiva la CERTEZA asociada a la MORAL indudablemente se constituye en el más preciado bien que pueda abogar por la tranquilidad y serenidad del ser humano. La CERTEZA será el prerrequisito del verdadero significado de la PAZ. No se deberá confundir estas explicaciones referentes al significado de certeza con las explicaciones judías de la FE; y mucho menos, confundir con las apreciaciones de FE en los términos descontextualizados ajenos a la enseñanza de Torá; por ejemplo las doctrinas cristianas. Se debe entender que la PAZ en ningún momento podrá considerarse como una situación de “cese al fuego” o “pacto de no agresión”. Esto bajo ninguna circunstancia se puede considerar como paz. Cualquier evento impertinente podría encender la mecha y causar una explosión. Caso típico de muchas relaciones de conflicto internacionales, o peor aún, caso típico de las relaciones matrimoniales. Se deduce de lo anterior que la certeza asociada a la MORAL única y exclusivamente proveniente de la Torá, de la instrucción Divina como antídoto de la incertidumbre o inseguridad no solamente es deseable sino imprescindible como garantía de PAZ. Sin embargo, alguien podría refutar diciendo que esto es solamente valido si el conocimiento de la información vital que sustenta la mencionada certeza que produce serenidad y paz, es de carácter positivo. Es decir, si el resultado conocido final es deseable y bueno, y no generara angustia. Pero, ¿qué pasa si se tiene certeza de que el final NO es lo deseado? ¿Que es un desastre, por ejemplo? En este caso, la certeza de la cual se está hablando, la cual es el producto o el resultado final del estudio y práctica de la TORÁ, NO se puede asociar al ejemplo en discusión. Tener información por adelantado de un evento negativo sobre el cual no podemos hacer nada, sino esperar a que suceda, no solamente nos va a sumir en la desesperación, angustia, resignación o indiferencia, sino que descalifica el enunciado de la certeza como el prerrequisito para la paz. En este caso, alguien diría que “mejor no saber”. Y esto hasta podría ser cierto. Lo que se quiere dar a entender en términos del resultado de la PAZ, es que aunque la certeza necesariamente es sinónimo de conocimiento, el conocimiento no necesariamente es sinónimo de certeza. Estos dos conceptos solamente serán equivalentes desde el punto de vista de la TORÁ. Dicho de otra forma, mientras el conocimiento no este sustentado en la sabiduría de la Torá, no se podrá afirmar que el resultado final de certeza, producirá paz. Cuando el conocimiento proviene de la Torá, el resultado final NUNCA podrá ser negativo. Como se entiende esto? La TORÁ misma establece que todos los caminos de la TORÁ son agradables, deleitosos y conducen a la PAZ. Conocer de antemano información de cualquier tipo referente a un resultado final de alguna situación específica, NO significa necesariamente que se están experimentando los caminos deleitosos y agradables de la TORÁ. Solamente aquél que está inmerso en los caminos y conocimiento de la TORÁ, experimentara con certeza la PAZ que obligatoriamente se desprende de esta realidad. Por consiguiente es IMPOSIBLE que se derive o experimente algún tipo de situación de resultado final negativo real cuando se alcanza la meta de la certeza derivada de la TORÁ. Ver texto completo en siguiente link: https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2021/05/02/para-que-vives-5/ Escrito y elaborado por David Saportas davidsaportasl@yahoo.com

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