El regalo de bodas que nadie esperaba, y que perdura hasta el día de hoy
Sobre este episodio
Jesús no quiso, ni quiere, que veamos en él solamente al Dios glorioso, sino que reconozcamos que, como Dios glorioso, tiene el poder de vencer al pecado, al diablo y a la muerte, aunque para ello haya tenido que sufrir la vergonzosa y cruel muerte en una cruz.