Miren
Sobre este episodio
Este sermón, basado en 1 Juan 3:1–3, proclama el consuelo cristiano en el Día de Todos los Santos. Desde el dolor de recordar a los seres queridos que han partido, dirige la mirada hacia el amor del Padre, quien nos llama hijos de Dios por gracia en Cristo. Afirma que los santos no son perfectos, sino pecadores perdonados, y anuncia la esperanza de la resurrección, cuando veremos a Cristo y seremos semejantes a Él.