Verdadero avivamiento
Sobre este episodio
¿Estamos buscando un avivamiento o una experiencia? Vivimos en una generación que ama lo espectacular. Queremos ver señales, milagros, manifestaciones y eventos que nos hagan sentir algo extraordinario. Y aunque Dios sigue haciendo milagros, hay una pregunta que debemos hacernos: ¿Estamos buscando la presencia de Dios o simplemente experiencias espirituales? Porque muchas veces llamamos avivamiento a un servicio donde la gente llora, cae al suelo o experimenta emociones intensas. Pero cuando termina el culto, la vida sigue igual, el pecado sigue intacto y el corazón permanece sin cambios. La pregunta es: Si una reunión tiene mucha emoción pero no produce transformación, realmente hubo avivamiento? Nehemías 8 nos muestra una escena diferente a lo que muchos llamarían avivamiento hoy. No hubo luces. No hubo una banda de adoración. No hubo manifestaciones extraordinarias. Lo que hubo fue algo más poderoso: La Palabra de Dios ocupó el centro. Y cuando la Palabra ocupó el centro, el pueblo fue transformado. Porque el verdadero avivamiento no comienza con una emoción. Comienza cuando Dios abre nuestros ojos para ver nuestra verdadera condición.