El peso de las palabras no dichas
Sobre este episodio
La lección es simple: un 'te quiero' o un perdón apenas requieren un minuto, pero el problema es el silencio, ese que dejamos crecer esperando el momento perfecto, solo para descubrir que, cuando por fin te decides, ya no queda nadie al otro lado. No dejes para mañana lo que hoy te quema por dentro, porque nada pesa más que esas palabras que se quedaron atrapadas para siempre al no tener ya a quién decírselas. Buenos días y buen café. Para decir todo lo que tienes que decir o todo lo que deberías de decir, no se necesita más de un minuto. Para decir te quiero, para decir perdóname, para decir estoy a tu lado, para decir todo lo que tienes que decir, no necesitas más de un minuto. Pero para no decir aquello que tú sabes que deberías de decir, puedes necesitar toda una vida.